LAS PROVINCIAS – 14/07/2011
Residentes de la calle Santo Domingo exigen a Urbanismo que se adopten medidas que eviten las molestias.
Los vecinos del entorno del edificio de La Colmena, al sur del barrio de San Blas, están hartos de que las obras del AVE les causen molestias y, sobre todo, de los ruidos que han de soportar y el polvo que se les cuela en las urbanizaciones de la zona. Un problema de contaminación atmosférica que les ha llevado a denunciar esta situación tanto a la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento como al Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, para que se adopten medidas correctoras y se ponga fin a este problema. Unas denuncias que Urbanismo ha remitido a la sociedad Avant, que impulsa las obras del soterramiento, como responsable directo de esta actuación.
El presidente de la comunidad de propietarios del edificio Alauda, situado en la calle Santo Domingo, Crescencio Urrea, refiere que al ruido que produce la carga en los camiones de los áridos y la tierra extraída de las obras del soterramiento, se une también el que provocan las máquinas amartilladoras que pican las piedras y que causan ruidos que incluso llegan al interior de las viviendas desde por la mañana hasta la noche.
Urrea critica que no se haya instalado ninguna barrera o dispositivo que amortigüe estos ruidos, y se queja también del polvo que provocan la entrada y salida de camiones a la obra, y también del arrastre de lodo y tierra de los neumáticos de estos vehículos que se esparcen por las calles por donde transitan. Unos trabajos que, según apuntó, incumplen la ordenanza municipal que obliga a que estos grandes vehículos de transporte de tierra se cubran con lonas para evitar la caída de tierra a la calzada, puesto que muchos de ellos llevan la carga cubierta de manera parcial.
Reconoce que en los últimos días se ha utilizado una cuba de agua para regar y baldear las calles Santo Domingo y Benasau y evitar así el polvo que se deposita en el interior de las urbanizaciones, pero considera que resulta insuficiente porque se riega cada dos o tres días.
El presidente de la comunidad de propietarios del inmueble de la calle Santo Domingo señala que las obras han eliminado una parte de la calle Benasau, por lo que reclama que una vez acabadas las obras de construcción del muro de contención que se realiza y que servirá para sostener la losa del soterramiento de las vías del tren, se restituya a su estado original. También la pequeña zona ajardinada que ha desaparecido con la ejecución de las obras del AVE.