LA VERDAD/LAS PROVINCIAS – 18/02/2012
Remodelará la calle Benasau y la rotonda de Gutiérrez Mellado y prevé ejecutar un paso exclusivamente peatonal en Ausó y Monzó.
La llegada del AVE a Alicante conllevará innumerables aspectos positivos para la ciudad, pero también hay barrios que se ven directamente afectados por el proyecto, ahora en fase de obras. Los vecinos de las calles Benasau, Terrasa y Santo Domingo son un claro ejemplo de las molestias que la ejecución de la infraestructura de transporte ha conllevado.
Para intentar compensarles de alguna forma, Ayuntamiento, Adif y Consell han acordado ejecutar una serie de mejoras de reurbanización en las calles más afectadas. De esta forma, cuando acaben las obras la imagen urbana del entorno se verá sensiblemente mejorada.
La colindante con las vías lleva meses levantada y los vecinos de Benasau y Santo Domingo, en el barrio de San Blas, han presentado decenas de quejas por los daños colaterales de ruido, polvo y desperfectos ocasionados por los operarios y las máquinas, que actualmente trabajan a destajo para cumplir plazos.
Hay que tener en cuenta que la calle Benasau quedará cerrada y limitada por la ejecución de las vías del AVE. Para evitar la sensación de encajonamiento, queda separada de ellas por un muro de diez metros de altura, de los cuales dos asomarán sobre el nivel de la zona reservada al tren y serán en forma de celosía para convertirlo, explican técnicos municipales, «en un balcón a la playa de vías».
Además, aprovechando que las obras han obligado a levantar la calle para modificar las conducciones de aguas pluviales y residuales, el Ayuntamiento ha diseñado un proyecto de reurbanización de la misma para que su imagen se vea mejorada.
Esta misma semana se lo ha presentado a Adif para que se ejecute al mismo tiempo que se trabaja en las obras del AVE, y con los mismos fondos.
En concreto, se prevé dotar a la zona de un gran captador de aguas pluviales que permita canalizar las aguas hacia el barranco de San Blas y evitar colapsos.
En superficie, se mejorará el aspecto de la calle con nuevo asfaltado y aceras. Se plantarán líneas de moreras y se pintará una zona de aparcamiento que duplicará a la actual, para suplir la zona de descampado que actualmente ocupan las vías y que era utilizada como parking descontrolado por los vecinos.
La salida provisional del túnel del soterramiento, que coincide con General Gutiérrez Mellado, situada frente a Villa Teresa, también necesitará una remodelación paralela a las obras de ejecución del AVE. Los técnicos de la Gerencia de Urbanismo ya trabajan para rediseñar en esta parte una gran rotonda que ordene el tráfico. También correrá a cargo de Adif su construcción.
Por último, el Ayuntamiento está estudiando fórmulas para ejecutar un paso peatonal en la zona de Ausó y Monzó en la que hasta ahora se encontraba el paso a nivel en el cruce con las vías del tren.
Este cruce desaparecerá, puesto que en esta zona las vías llegarán ya desde el principio soterradas. No obstante, dado que por el momento el terreno liberado no va a urbanizarse, el Consistorio quiere que sí quede desde el principio garantizado el paso de un extremo a otro de la zona.
«En un principio, pensamos que será solo para peatones, no para el tráfico rodado, aunque está todavía por determinar», explican fuentes de la Gerencia de Urbanismo.
El objetivo es que, tras las obras del AVE la parte de la ciudad que ha tenido que modificarse o levantarse para ejecutarlas, quede no solo en iguales condiciones a las que estaba antes de las obras sino, si es posible, mejores.
«No se puede ejecutar las vías del AVE y dejar de lado la urbanización del entorno, es imposible», explican desde la Gerencia.
Al menos con estas mejoras los vecinos verán compensados sus desvelos. «En Benasau llevan dos o tres meses con la calle totalmente intransitable y se han producido daños en el asfaltado y aceras por el paso de los camiones de las obras, por eso han presentado quejas», indican en el Consistorio.
Y añaden que la relación con Adif ha sido, en este sentido, muy fluida. «Han reaccionado pronto con medidas paliativas de las molestias, aunque ahora es difícil porque la principal queja son los ruidos, que son prácticamente inevitables en un proyecto de estas dimensiones», consideran los técnicos municipales.