LA VERDAD/LAS PROVINCIAS – 02/04/2012
El ‘lobby’ empresarial Ineca evaluó la puesta en marcha de la alta velocidad en Málaga y su incidencia sobre la provincia y mantiene la desventaja competitiva.
La decisión del Ministerio de Fomento de retrasar hasta, al menos, el mes de junio del próximo año la llegada del tren de alta velocidad AVE a la provincia de Alicante, pese a los reiterados anuncios de los Gobiernos del PSOE y del PP en los últimos dos años, tendrá un efecto demoledor sobre el producto interior bruto y el valor añadido neto de la Costa Blanca en un momento en el que sólo las exportaciones tiran de la economía alicantina y evitan males mayores en términos de destrucción de pymes y de empleo.
Ese retraso, que incluso podría ser mayor dado el silencio que mantiene Fomento y pese a los anuncios de la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, de que el tren entrará a partir de marzo, tendrá una repercusión económica nunca inferior a los 121 millones de euros. Es el gasto no solo en tasas y billetes ferroviarios, sino sobre todo en hospedaje hotelero, que dejarán de invertir en la Costa Blanca al menos 250.000 viajeros inducidos.
Es decir, aquellos turistas que llegarían a esta provincia con el AVE atraídos directamente por la puesta en funcionamiento del tren de altas prestaciones de hasta 300 kilómetros por hora. Sólo en el primer año de funcionamiento.
El ‘lobby’ empresarial Ineca que preside Joaquín Rocamora, extitular de Coepa, realizó un informe en el año 2009 para evaluar la incidencia económica y poblacional de la puesta en marcha del AVE Madrid-Málaga en su primera fase operativa y su repercusión sobre el gasto turístico. Precisamente el ramal del AVE (Córdoba-Málaga de la línea Madrid-Sevilla, destino turístico directo de la Costa Blanca) que le ganó claramente la partida al de Alicante a mediados de la pasada década mientras dirigía el Ministerio de Fomento la socialista Magdalena Álvarez. Malagueña.
Ese estudio de Ineca habla bien a las claras de que Málaga aumentó el número de usuarios de su red ferroviaria un 70% en el primer año del AVE, frente a solo el 3% del corredor convencional Madrid-Alicante. En realidad, el nuevo AVE con Málaga supuso un incremento de un millón de viajeros al año. Como quiera que Fomento retrasa en, al menos, seis meses la llegada a Alicante, la Costa Blanca perdería no menos de medio millón de turistas. De ellos, la mitad serían transferidos desde el avión hasta el tren de altas prestaciones. Y un cuarto correspondería con la transferencia de usuarios desde el automóvil. Otros 125.000 viajeros serían los denominados por Ineca ‘inducidos’, es decir, los que se han decantado por este modo de transporte por la novedad que supone. Una cifra que se ampliaría a 250.000 si se tiene en cuenta que el retraso de seis meses (frente a la fecha de diciembre) es mínimo.
El ‘lobby’ empresarial habla de una renta directa estable en fase operativa de 35 millones de euros y 300 empleos anuales derivados del gasto de los turistas alojados en establecimientos hoteleros y en segundas residencias. Además, suma otros 86 millones de euros que la Costa Blanca dejará de percibir en ese medio año o año de retraso por los efectos directos del AVE, que, según Ineca, serían el uso de segundas residencias y el mayor gasto del turista, debido al perfil propio de quien utiliza el AVE. La mayoría de usuarios del AVE son trabajadores cualificados que establecen relaciones comerciales para empresas o autónomos. También por turismo, caza o segunda residencia, según Ineca.