LA CRÃNICA VIRTUAL» – 27/12/2012

La Asociación Cultural Alicante Vivo lamenta la pérdida del patrimonio ferroviario alicantino, denuncia el incumplimiento de la promesa del Ayuntamiento de mantenerlos y exige que proteja ya la Estación del Ferrocarril. 

Alicante Vivo denuncia la pérdida irreparable del conjunto arquitectónico que conformaban los tinglados de la Estación de RENFE, que junto a la Estación de 1858 y al también derribado Silo de San Blas eran parte del Patrimonio cultural e industrial de la ciudad y de la historia del Ferrocarril en el Estado español.

Desde la asociación «lamentamos la irresponsabilidad del Equipo de Gobierno Municipal por haber permitido que varios inmuebles de gran valor histórico desaparezcan para dejar paso a una Estación de AVE que será provisional y que para albergarla podrían haberse utilizado perfectamente los tinglados, cuyo último vestigio ha sido eliminado en plenas fiestas navideñas y a toda prisa, tal y como se hizo en tiempos pretéritos con la Comandancia de Marina o la Ermita del Socorro. La Ley de los Hechos Consumados que tanto rédito ha dado a los políticos alicantinos de todas las épocas y de todos los signos».

Alicante Vivo manifiesta la exigencia de protección que requiere la Estación de Ferrocarri «antes de que a alguien se le ocurra también destruirla» y recuerda a la concejala de Urbanismo Marta García Romeu que «a día de hoy el edificio de la Estación, al igual que los derribados tinglados, no se encuentra catalogado, al contrario de lo que viene afirmando en diferentes actos, no sabemos si por irresponsabilidad o desconocimiento».

«Queremos salir al paso también de afirmaciones erróneas que afirman que toda la estación fue derribada en 1968. Es rotundamente falso. La estación de 1858 inaugurada por Isabel II se encuentra en pie en un 90%. Sólo fue derribada la columnata de acceso añadiéndosele un nuevo volumen acristalado. El resto del edificio se conserva íntegramente, en muchos casos cubierto de placas de granito. No se trata de falsear nada ni de levantar una estación anacrónica, sino de poner en valor un edificio existente y perfectamente recuperable. Los que afirman lo contrario faltan a la verdad de manera descarada, no sabemos con qué motivos».

Por último, el colectivo denuncia «la falta de respuesta del Ayuntamiento en relación a nuestra petición de protección y catalogación de las naves de saneamiento del Puerto situadas en la Plaza de Séneca, levantadas a principios del siglo XX. Mucho nos tememos que este silencio oculte la intención de pasarlas por la piqueta. Pedimos al Ayuntamiento que se pronuncie de una vez por todas sobre la protección de estas naves».