LA VERDAD/LAS PROVINCIAS – 18/01/2013
Las organizaciones empresariales elaboran un informe en el que piden a Fomento que el precio medio del billete debe ser de 78,84 euros para atraer a los viajeros.
«No nos ha ido bien confiando en colegas, de los que no hemos tenido los resultados esperados». Con esta lapidaria frase expresó ayer su descontento el presidente de la Confederación Empresarial de la Provincia de Alicante (Coepa), Moisés Jiménez, con respecto a la falta de apoyos que han tenido por parte de sus compañeros de Valencia a la hora de acelerar la llegada del AVE a Alicante. Un resquemor que comparte también el máximo dirigente de la Cámara de Comercio, José Enrique Garrigós, que admitió que «hemos tenido que esperar casi una década por cuestiones puramente políticas».
Ambos evidenciaron una clara frustración ante los retrasos que ha sufrido esta infraestructura ferroviaria a lo largo de estos años, por mucho que traten de disimularla. Y así se puso de manifiesto durante la presentación ayer a los medios de comunicación de un informe sobre la alta velocidad Madrid-Alicante, que se prevé inaugurar el próximo mes de junio, en la que se recoge un cálculo detallado de tarifas y frecuencias necesarias para atraer a los viajeros y resultar un servicio competitivo. Y, al respecto, la premisa principal es que el precio medio del billete no debe superar los 78,84 euros.
Jiménez manifestó que «no hemos obtenido los «resultados esperados» en el cumplimiento de los plazos, al «confiar» en «empresarios del ámbito autonómico» que no han ejercido de «la mejor manera» para defender los intereses alicantinos. Y como no se pusieron nombres concretos sobre la mesa está claro que la acusación salpica directamente a todos los que han sido interlocutores en esta materia con la Administración estatal, es decir, la patronal autonómica Cierval, el Consejo de Cámaras, la asociación Pro AVE, entre otros.
Críticas a los políticos
Garrigós tampoco se olvidó de mandar un mensaje a los políticos, al apuntar que los «sucesivos gobiernos se han empeñado siempre en retrasar la llegada del AVE a Alicante». En su opinión, han sido «años y años de disputas que en nada favorecían las consecuencias tan positivas que este servicio tendrá cuando esté en funcionamiento».
Por ello, el presidente de Coepa puntualizó que la sociedad alicantina está «contenta pero no feliz» ante esta actuación, ya que, tal y como agregó, los trenes AVE «tenían que haber llegado en 2007», para lo que Alicante fue «tremendamente generosa» al otorgar una línea de conexión con la capital de España que era «la peor para los intereses alicantinos».
No obstante, apuntó que «hay cosas en las que hemos confiado en otros estamentos, en los que hemos participado para que defendieran los intereses de la provincia, y la experiencia que tenemos no es positiva». E hizo autocrítica al añadir que «ha sido responsabilidad nuestra, y a partir de ahora nos vamos a ocupar de los asuntos de una manera directa», subrayó, entre los que se refirió al Corredor Mediterráneo».
Por su parte, el dirigente cameral también quiso dar carpetazo al pasado y mirar al futuro de forma positiva. Para ello se mostró esperanzado en que la alta velocidad llegue a la capital alicantina «muy pronto, en junio», aunque matizó con cierta ironía: «según se dice».
Y concluyó con la afirmación de que «nos estamos jugando mucho, por lo que hemos entendido que tenemos que caminar conjuntamente y que las reivindicaciones deben contar con el máximo apoyo de todos». A lo que añadió Moisés Jiménez: «vamos a ocuparnos personalmente, de una manera directa».
A partir de aquí el citado informe de precios y frecuencias del AVE va a ser enviado a la Generalitat Valenciana, a la Diputación de Alicante y al Ayuntamiento de Alicante para que apoyen la propuesta.