ALICANTE ACTUALIDAD – 12/04/2013
Madrileño de nacimiento, arquitecto de formación, y ornitólogo de profesión; asegura entre risas que acabó en Alicante por “cuestiones fortuitas de la vida” tras casarse con su mujer. Miguel Ángel Pavón (1965) es militante de Izquierda Unida desde 2004, aunque únicamente en esta legislatura (2011 – 2015) ha ejercido la política como cargo público. El portavoz de IU en consistorio alicantino aspira ostentar la alcadía en las próximas elecciones para “poner a Alicante en el mapa político español”.
– ¿Se le está dando la espalda a Alicante desde Madrid?
– Sí, desde hace mucho tiempo. Los sucesivos gobiernos centrales se equivocan en sus prioridades y a la ciudad de Alicante y a su provincia no se le termina de poner en el mapa como se debería. Se apuesta por una serie de inversiones que no solucionan la mayoría de problemas que tienen los ciudadanos.
– Como el tema del AVE, ¿por ejemplo?
– El tema del AVE nosotros no lo compartimos, ya que creemos que es un despilfarro económico impresionante al ser un tren elitista que van a usar muy pocas personas y que va a provocar un desplazamiento de viajeros hacia otros medios de transporte más convencionales. Existían otras opciones, que el PSOE incluso descartó hace muchos años, como la remodelación y modernización del actual trazado ferroviario con trenes tipo ALVIA o el propio TALGO. Se está abandonando lo más elemental, el día a día de los vecinos: su línea de tranvía, su línea de Cercanías… en beneficio de un tren que muchos de los vecinos no van a coger nunca.
– ¿Y piensa que parte de la responsabilidad sea de la Generalitat Valenciana? ¿Se le da también la espalda a Alicante desde Valencia?
– En ocasiones, sí. Muchas de las inversiones se las lleva la ciudad de Valencia y a Alicante le toca muchas veces “las migajas” si es que le toca algo… Además hay un montón de proyectos paralizados que se prometieron en su momento como el Palacio de Congresos, caso bastante claro de ese desprecio hacia la ciudad. Se prometen muchas cosas que luego no se hacen, como también es el caso de la línea 2 del tranvía. Falta voluntad política para resolver los problemas que tiene la ciudad de Alicante ya que las cosas se ven desde los despachos de Valencia con cierta lejanía y parece que lo único que cuenta es la ciudad de Valencia.
– Aplicando esto a la economía de la ciudad, y en el contexto de actual crisis económica; ¿qué futuro le espera al pequeño y mediano empresario alicantino?
La cosa está bastante complicada. Gran parte de los empresarios de la ciudad son comerciantes tradicionales y realmente están en una situación muy difícil, entre otras cosas, por una proliferación de grandes superficies que no cesa. Claro ejemplo de ello es el Plan Rabasa que no favorece en absoluto el futuro de un sector que es importante para la ciudad y que además está ahogado por la falta de crédito de las entidades bancarias.
– ¿Sería conveniente que Elche y Alicante cooperasen bajo una misma bandera en estas cuestiones, o en otras como el turismo, para defender mejor sus intereses ante la Generalitat y el Estado?
– Esa es una asignatura pendiente desde hace mucho tiempo. La rivalidad entre ambas ciudades debería superarse para poder llevar adelante objetivos comunes. Incluso el propio equipo de gobierno del PP en Alicante, a pesar de que es del mismo color político que el de Elche, no terminan de entenderse en asuntos como la gestión conjunta de servicios como el suministro eléctrico, para abaratar su costo; y no se sabe muy bien por qué. Parece ser que hay mala relación entre la señora Castedo y la señora Alonso, debe de haber algo por ahí que hace que no se entiendan… (ríe). Lo cierto es que no pueden vivir de espaldas dos ciudades tan grandes que en muchos casos tienen problemas similares a pesar de la rivalidad histórica que debería superarse.
– Hay cuestiones cuya responsabilidad directa ya no recae tanto sobre el gobierno autónomo o central. En Alicante, el presupuesto del Ayuntamiento crece 8’5 millones de euros en 2013, pero en el centro como el Manjón Cervantes continúan dando clase en los barracones prefabricados… ¿Qué es lo que está fallando?
– El presupuesto es, ante todo, antisocial. Es curioso que se incremente el presupuesto de gasto social de 240 millones a 245, pero que no repercuta de ninguna manera a los ciudadanos e incluso se siga recortando en acción social – en torno a medio millón de euros. Este presupuesto destina mucho dinero al pago de la deuda – casi 31 millones de euros – y que sigue destinando también muchísimo dinero a una serie de contratas ruinosas como la de limpieza viaria y recogida de residuos que en los últimos años ha venido costando una media de 40 millones de euros anuales y en la cual existe un margen muy amplio de beneficio empresarial para la empresa concesionaria. Con una gestión pública directa podríamos ahorrar un dinero que se podría destinar a algunas cuestiones como la reforma del colegio Manjón Cervantes o el proyecto de un nuevo mercado municipal en la zona norte.
– El transporte público es otro de los temas que más preocupan en la ciudad. La constante subida de precios, reducción de líneas y frecuencias, la polémica con la del TRAM… ¿Por dónde pasan las soluciones?
Por un lado está el tema del autobús urbano, donde la contrata de los autobuses urbanos es una acuerdo que viene de la época del franquismo que se concedió por 50 años y que hasta 2020 no finaliza; lo que supone una completa ruina para el Ayuntamiento ya que se paga a la empresa por los kilómetros recorridos independientemente del número de viajeros. Se habría de introducir el factor del número de viajeros para que a la empresa le interese transportar el máximo número de viajeros posibles ya que, además, las tarifas se suben a conveniencia de la empresa al igual que se recortan líneas. En cuanto a la famosa Línea 2 del TRAM, parece que es la Consellería la que se obceca en encontrar un socio privado. Hasta los propios trabajadores se están ofreciendo para hacerse cargo de la Línea 2 y ponerla en marcha con la actual plantilla de trabajadores del TRAM. Va a llegar el AVE y la Línea 2 del tranvía no va a funcionar, y eso que las obras del TRAM llevan ya dos años construidas.
– Estación intermodal, soterramiento de las vías férreas, el parque central… ¿llegaremos a ver eso algún día?
– Desde luego que con el actual planteamiento de AVANT, no. El planteamiento actual hace depender al proyecto de unas plusvalías urbanísticas ligadas a una edificabilidad que nosotros consideramos que son irreales. Deberíamos de ser realistas, actualmente el mercado inmobiliario está bajo mínimos. Es absolutamente irreal intentar llevar a cabo una operación en esos parámetros. La estación intermodal únicamente es posible cambiando su ubicación, situándola junto a la Vía Parque con esto nos ahorraríamos el soterramiento de las vías entre la zona del antiguo paso a nivel y la avenida de Salamanca, que es el tramo más costoso de todo el soterramiento al tratarse de un cajón con todo el ancho de los terrenos de la zona.
– La estación intermodal no sé a quién se la adjudicarán, pero la recogida de basuras, la limpieza de las calles, de los colegios, el Plan Rabasa… todo tiene un solo dueño. ¿Hasta dónde llega el poder de Enrique Ortiz en esta ciudad?
– Parece que llega hasta el último rincón de este Ayuntamiento. Es el principal contratista, y los planes de mayor dimensión que ahora mismo están en candelero están adjudicados a él; no solo el Plan Rabasa, sino el PGOU o el Plan de las Torres de la Huerta, que es incluso de mayor dimensión que el Plan Rabasa.
– ¿Usted cree, personalmente, que Sonia Castedo es culpable de los delitos que se le imputan?
Eso lo tendrán que dictaminar los tribunales. Nosotros, aún así, creemos que hay indicios más que suficientes que apuntan hacia la presunta realización de esos delitos. Lo nos parece absolutamente escandaloso es que la señora Castedo siga en el cargo a pesar del daño que hace a la imagen de la ciudad y de la gran parálisis en el gobierno local que está provocando, ya que dedica gran parte de su tiempo a su defensa judicial.
– ¿Tan podrida está la política en Alicante?
– Desde luego, hay un partido en el gobierno que pensamos que está “inhabilitado” para llevar adelante la gestión municipal. De hecho, en el último pleno fue evidente la parálisis del equipo de gobierno; solo aportó una iniciativa. Eso yo no lo recuerdo desde que sigo la política municipal. Y por otra parte, hay un partido supuestamente de oposición, el PSOE, que parece estar muy desorientado en su labor opositora dado sus conflictos internos.
– ¿Y qué parte de culpa tienen los alicantinos de ello?
– El grueso del Caso Brugal, en lo que afecta a la alcaldesa de Alicante, estalló después de las elecciones municipales. No sabemos qué habría pasado si se hubiese producido antes. En cualquier caso, yo creo que los ciudadanos en la ciudad de Alicante cada vez son más intolerantes con la corrupción; y más aún en el actual contexto de crisis económica. Yo creo que esto va a pasar factura al Partido Popular sí o sí. El tiempo del PP ya se ha acabado en el gobierno local y en la Generalitat.
– Dicho lo cual… ¿aspiran ustedes a ocupar la alcaldía en las próximas elecciones municipales?
– Últimamente nuestra tendencia es de crecimiento. Probablemente en las próximas elecciones saquemos más de tres concejales. – El PSOE va a acusar un desgaste muy importante, más que el sufrido hasta ahora, si continúa en esta dinámica. Esperamos ser decisivos para apartar al PP del gobierno de esta ciudad y dar fin a la corrupción político-empresarial. Otra cosa es que luego podamos formar gobierno.