DIARIO INFORMACIÃN» – 18/06/2013
El viaje inaugural, que arrancó con puntualidad en Atocha, alcanzó una velocidad máxima de 300 km/h.
De Madrid a la Costa Blanca. La espera llegó ayer a su término con el pistoletazo de salida a la alta velocidad para Alicante. El Príncipe encabezó la comitiva oficial, que partió de Atocha a las diez y cinco minutos.
Con máxima puntualidad. Así arrancó el viaje inaugural del AVE Madrid-Alicante. El trayecto, que unió las dos ciudades en dos horas y 40 minutos, se inició desde la estación madrileña de Atocha. A las 10.05 horas, el AVE -modelo Serie 100- empezó su camino rumbo a la Costa Blanca. Dentro del convoy, el Príncipe de Asturias, Felipe de Borbón; el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; la ministra de Fomento, Ana Pastor, y el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, que se sumó al viaje en su condición de valenciano de adopción. A la puesta en acción de la nueva línea de alta velocidad, también acudieron el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, y la delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, aunque ambos prefirieron quedarse en tierra. En cambio, no se dejó ver la alcaldesa madrileña, Ana Botella, pese a que tenía prevista su presencia en el acto.
Con todo, la primera en aparecer en el andén de Atocha, veinte minutos antes del inicio del viaje, fue Magdalena Álvarez, ministra de Fomento durante el Gobierno de Zapatero. La política andaluza tuvo que esperar algo más de cinco minutos para ver aparecer, al fondo del pasillo, a la comitiva oficial, presidida por el Príncipe de Asturias. Por poco, las autoridades no fueron testigos de esos ya tradicionales arreglos de última hora. Un operario de Adif, aupado a una escalera, se afanó en modificar la cartelería. Parece ser que en las imágenes debía leerse «Estación Madrid. Puerta de Atocha». Y así fue, pero sobre la campana.
Con el Príncipe al frente, las autoridades llegaron hasta el tren. Decenas de fotógrafos les esperaban en el acceso al segundo vagón, en Preferente. Un rápido posado y todos al AVE. Había que cumplir el horario previsto. Y así fue. De hecho, con máxima puntualidad, el tren empezó a hacer kilómetros.
En los vagones cinco y seis, se acomodaba el centenar de periodistas que acompañaron al primer viaje de la alta velocidad Madrid-Alicante. Apenas tuvieron margen de movimiento. Casa Real y Moncloa no dieron opción.
Hubo desayuno para todos, también en clase Turista. Con dos alternativas: frío y caliente, a gusto del usuario. Y entre la oferta, vino de Alicante, blanco y tinto.
Y tres minutos antes de la hora prevista, a las 11.22 horas, el AVE hacía su primera parada del trayecto, en Albacete-Los Llanos, donde esperaba la presidenta de Castilla La Mancha, Dolores de Cospedal, que se unió al viaje.
Fotos y saludos por el camino
El adelanto en el horario previsto se mantuvo en la segunda y última parada del recorrido, ya en territorio de la provincia de Alicante. En ese instante, llegando a la estación de Villena, se escuchó el primer mensaje por megafonía en valenciano. Allí se subió el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, tras un breve acto, en el que se descubrió una placa conmemorativa del esperado día.
Ya con el tren de nuevo en marcha, los vecinos de Villena, desde campos aledaños a las vías, no dudaron en sacar los móviles para inmortalizar un instante histórico.
Y manteniendo ese viaje a toda velocidad, el tren AVE hizo entrada en la estación de Alicante al filo de las 12,45 horas. Aunque allí estaban todos. También los políticos y empresarios que no viajaron en el convoy, que fueron una mayoría. Con el reloj en mano, el AVE completó los 491 kilómetros de su trayecto en 140 minutos, sin contar las dos paradas protocolarias, circulando a una velocidad media de 210 km/h, con un pico máximo de 300 km/h.