LA VERDAD/LAS PROVINCIAS – 19/06/2013

Los profesionales del volante se quejan de que en la nueva parada de la estación no haya sombras, mientras obreros y electricistas dan los últimos retoques. 

La gran explanada construida en el lugar donde estaban los tinglados de Renfe, que de la noche al día se vinieron abajo, sirve de nueva parada oficial de taxis y autobuses discrecionales. Pero también de improvisada plataforma para tomar el sol. Ese sol que atraerá a miles de turistas en los próximos meses en el AVE recién estrenado de Madrid, pero que tanto perjudicaba ayer al colectivo de los taxistas.

Junto a la consabida falta de negocio como consecuencia de la crisis y la falta de liquidez de las familias, en general, los taxistas consultados ayer por este diario a pie de estación se quejaban, paradójicamente, del sol, ese astro que en teoría desplazará a un millón nuevo de pasajeros en el primer año de funcionamiento de la alta velocidad.

José, un veterano del gremio que, junto al resto de los otros treinta que ayer, a las doce, aguardaban a los clientes bajo la cornisa, pegados literalmente a espaldas del edificio de la antigua estación, se lamentaba de que «aquí nadie piensa ni en nosotros ni en el cliente». Se refería a que a los ingenieros y arquitectos de la nueva zona terminal no se les ha ocurrido disponer por zona de sombras más que una palmera y una acacia. Distantes del área de la parada de taxis. «Al menos, en la anterior parada había una marquesina que hacía muy buena función, pero aquí todos bajo el sol, y eso que no ha empezado todavía el calor», añadió José a este diario.

Manuel, otro veterano del volante, también se quejó de que faltaba organización en las cuatro filas organizadas para la parada, frente a las dos que había en la otra área de taxis. Si se pasara los primeros días un policía local no estaría de más para nadie», añadió.

En la explanada nueva junto a la estación del AVE varios turistas extranjeros guardan cola frente a dos casetas prefabricadas que acogen todavía a las empresas de ‘rent a car’ Avis e Interprise, las dos únicas que curiosamente han instalado ya carteles dentro de la nueva estación, pero que ayer permanecían todavía cerradas. Ni rastro de la tienda de tabaco electrónico que, según informó Adif a este diario, era la única que pujó en el primer concurso. En la zona de estacionamientos hay uno habilitado para los autobuses discrecionales (nada de líneas regulares, que no las ha aceptado en ningún momento la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo). Solo caben dos unidades. Ayer no había ninguna al mediodía. Mientras la actividad se desarrollaba con normalidad, demasiada normalidad, en esta zona, dentro había varios retenes de guardia de las empresas subcontratadas por la adjudicataria principal, Aldesa. Se trataba de operarios que en la rotonda de las paradas plantaban algunas flores ornamentales y de electricistas. Algunos se afanaban en dar toques de gracia a las puertas automáticas de la zona de seguridad y cheking del AVE o a las instaladas en la zona junto al aparcamiento de los taxis. Otros operarios supervisaban la nueva iluminación instalada en el vestíbulo de la antigua estación. Y otros estudiaban la posición de cuatro máquinas de expedición automática de billetes todavía fuera de servicio.

Por su parte, el alcalde de Villena, Javier Esquembre, se reunió ayer en Alicante con el director general de Transporte y Logística, Carlos Eleno, y el subdelegado del Gobierno, Alberto Martínez, para estudiar soluciones al posible aumento de la demanda de taxis por la llegada del AVE a la localidad del Vinalopó.