DIARIO INFORMACIÃN» – 11/12/2014

El Ayuntamiento asegura a la Plaforma Renfe que el plan OI2 que incluye el parque central se llevará al pleno del 22 de diciembre.

La sociedad Avant ha cerrado ya las líneas maestras del plan urbanístico que se desarrollará sobre los terrenos libres de vías en Alicante, que pivotará sobre el gran parque urbano que se pretende convierta en el nuevo pulmón de la ciudad, aunque su ejecución no esté todavía nada clara porque sigue sin haber fijado un presupuesto económico para el pago de los 40 millones de euros que costaría la actuación. El plan, según confirmó anteayer a la Plataforma Renfe la concejala de Urbanismo Marta García Romeu, se llevará para su aprobación al pleno del lunes 22, aunque su visto bueno definitivo se ha dividido en dos partes y habrá otra sesión en enero.

Finalmente, Avant ha pactado con los vecinos que las urbanizaciones de pisos no sean cerradas y se integren en el parque desde la calle médico Ricardo Ferré, la reducción de la altura de las 4 torres de apartamentos de 17 a 15 y la desaparición de uno de los inmuebles de diez alturas en la zona de confluencia con la Gran Vía. Se mantiene la desaparición del puente rojo y, por otro lado, los terrenos que acogieron silos harineros en el barrio de San Blas, junto a la Colmena, pasarán a ser zona verde.

La Plataforma Renfe trasladó, por otro lado, al director de Avant y la edil García Romeu, la urgencia de que a partir del martes, día 16, se aceleren los trabajos para retirar las vías en superficie del entorno del paso a nivel de Ausó y Monzó.

El resto del planeamiento sigue, en líneas generales, tal como se presentó en enero. El plan incluirá una gran zona verde sobre 160.000 m2 con el parque central y unas 1.500 viviendas, de las cuales un 30% serán VPO, con alturas de entre 8 y 15 plantas con locales comerciales. Estas son las principales actuaciones para aprovechar los terrenos (468.000 m2) que quedarán libres tras el soterramiento y retirada de las vías de los trenes de cercanías en su acceso a Alicante a partir de mediados de 2015. El plan tiene un coste aproximado de 40 millones de euros y un plazo de ejecución, en fases, que se prolongará unos diez o doce años.