EL MUNDO – 10/03/2015

El consistorio aprueba el proyecto con el único voto en contra de EU.

La urbanización del soterramiento de las vías el AVE, la creación de un gran parque central y la construcción de 1.700 viviendas en la zona (con una torre de 30 plantas como eje central) tendrá un coste total de 172 millones de euros, según el estudio de viabilidad económica del proyecto elaborado por la sociedad que coordina las obras, Avant.

El pleno de Alicante aprobó este lunes de manera extraordinaria la ordenación de los terrenos del soterramiento del AVE, un plan que ya arrastra más de 15 años de trámites. Esta operación, conocida como la OI/2, se enviará ahora a Valencia, donde el Consell tiene que darle el visto bueno definitivo. La portavoz del equipo de Gobierno y edil de Urbanismo, Marta García-Romeu, aseguró que esto aún puede tardar «meses». El proyecto se aprobó con el apoyo de PP, PSOE y UPyD. Sólo EU votó en contra y aseguró que estudiaría llevar la ordenación a los tribunales. Su portavoz, Miguel Ángel Pavón, argumentó que la opción de soterramiento de la sociedad Avant era «irreal» porque se basaba en unas plusvalías que no se cumplirían y que, por lo tanto, el proyecto está ya «condenado».

En concreto, la documentación indica que sólo la urbanización de la zona tendrá un coste de 40 millones de euros (32 millones más los gastos de gestión, el beneficio de la actuación urbanizadora, el precio de los proyectos y la financiación bancaria). Esto incluye las calzadas, aceras, zonas verdes, encauzamiento del barranco de San Blas y el paso inferior de la Gran Vía. Esta última actuación será necesaria tras la demolición del puente rojo, y es la más cara de toda la actuación: 7,2 millones de euros.

Avant indica que este importe es «una primera estimación», y que «será objeto de mejor definición cuando se redacte el proyecto». En cuanto a los costes de edificación, se estiman en 600 euros por metro cuadrado tanto para usos terciarios como industriales, un ratio «similar a las utilizadas en las instituciones públicas y entidades tasadoras». El precio final del proyecto es de 172 millones, que «representa el total de inversión asociada a la actuación, que debería ser objeto de amortización a cargo de los usos lucrativos previstos en la misma».

En el pleno de ayer intervinieron vecinos tanto a favor como en contra del proyecto. La representante de la Plataforma Comarcal por la Movilidad Sostenible, Carmen Navarro Sánchez, aseguró que la «obstinación» del consistorio «por soterrar las vías, a pesar de ser económicamente inviable», denota «su preocupación por recalificar». «Basta ya de setas y macetas. Queremos algo sostenible para la ciudad». En su opinión, el retranqueo sería una opción más barata y permitiría conservar el puente rojo.

Por su parte, Pascual Pérez, de la Plataforma Renfe, se mostró a favor del proyecto redactado por Avant, asegurando que los vecinos estaban ya «cansados» de los «continuos retrasos». «El dinero de los bancos ya está previsto. Ahora sólo falta que digamos que sí». También tachó de «utópica» la postura del retranqueo: «¿Qué hacemos con el dinero invertido y el prometido? Si ahora nos oponemos vamos a condenar a nuestros barrios a vivir separados otros 50 años».