LA VERDAD/LAS PROVINCIAS – 26/01/2016
Guanyar quiere reabrir el debate sobre la permanencia del Puente Rojo, la ubicación de la Intermodal y los tinglados, y Compromís, reducir la edificabilidad
El alcalde de Alicante, Gabriel Echávarri, anunció ayer que va a reclamar al Ministerio de Fomento, en el marco de la sociedad Avant, que apueste por el parque central de la ciudad y que disponga de una partida presupuestaria para financiar las obras. Una financiación que, en estos momentos, el proyecto fía a la obtención de plusvalías con los terrenos urbanizados. «Un proyecto tan relevante para Alicante no puede hacerse depender del mercado, debe tener financiación pública», resaltó Echávarri. Para el socialista, como ha manifestado en ocasiones anteriores y ya defendió su grupo desde la oposición, la ejecución de la zona verde y las dotaciones, así como la finalización del soterramiento, deben ser lo primero y ejecutarse con fondos estatales. Así lo planteará en la primera reunión de la sociedad Avant que se convoque, aunque probablemente tendrá que esperar a que se constituya el nuevo Ejecutivo central.
Mientras, el Ayuntamiento de Alicante y la Generalitat van a iniciar un debate sobre el plan especial de la Operación Integrada 2, es decir, el que contempla la conclusión del soterramiento de las vías y la urbanización de los terrenos liberados para crear el llamado parque central. Este plan se aprobó de manera provisional en el Pleno municipal en marzo de 2015, tras más de 15 años de tramitación y bajo el mandato del PP en la administración local y en la Generalitat. Sin embargo, pocos meses después había cambiado el signo político de ambas instituciones, y ahora ambas quieren revisarlo antes de que el Consell le dé la aprobación definitiva, como ya avanzó la semana pasada este diario. Para ello, tienen previsto iniciar una ronda de reuniones a dos bandas.
En este sentido, el alcalde considera que la principal aportación que se debe hacer es este cambio en las fórmulas de financiación. En cuanto al proyecto en sí, es de la opinión de que no debería modificarse, dado que «ya se han invertido muchos millones y mucho tiempo en el mismo».
Sin embargo, el vicealcalde y concejal de Urbanismo, Miguel Ángel Pavón, sí que considera el proyecto en sí «revisable» en aspectos destacados, como la ubicación de la Estación Intermodal, la permanencia o no del Puente Rojo y la protección de elementos del patrimonio como los tinglados ferroviarios. El edil asegura que está «abierto» a que se revise el plan «y a ver cómo se puede reconducir un plan especial para una zona muy importante para la ciudad».
Patrimonio
Hay que hablar, apuntó, acerca de la protección del patrimonio, ya que «hay algunos tinglados ferroviarios que no se incluyeron en el catálogo de elementos a proteger» También instó a replantearse si se debe demoler o no el Puente Rojo. El plan actual incluye su derribo por cerca de tres millones de euros. Sin embargo, Pavón cree que hay que ver «si se mantiene, si no, es un tema que está encima de la mesa. Cómo se mantiene, si con su actual funcionalidad, o se deja solo una parte de la estructura. Todo esto se puede hablar».
Sobre la ubicación de la Estación Intermodal, señaló que es un tema del que también «se puede hablar», aunque lo ve más complejo. Guanyar defiende una consulta a la ciudadanía, pero «no lo aceptan nuestros socios», apuntó.
En este sentido, explicó, hay «distintas sensibilidades» en el seno del equipo de gobierno. El acuerdo de mínimos del tripartito recogía solo adoptar actuaciones para acelerar en lo posible la ejecución del parque central y la Estación Intermodal.
El portavoz del equipo de gobierno y líder de Compromís, Natxo Bellido, coincide con Echávarri en la necesidad de «exigir al Gobierno central que ponga dinero en un proyecto que lleva décadas pendiente, ya que hasta ahora no ha tenido interés». Entiende que ello permitiría reducir la edificabilidad de los terrenos.
También está de acuerdo con el alcalde en que «replantear en estos momentos la obra no es rentable, aunque el proyecto aprobado no es el que nos gusta». Sin embargo, sí que entiende, como Pavón, que puede haber consenso con los vecinos «en la permanencia del Puente Rojo».