El primer encuentro a tres bandas finaliza sin pactos concretos sobre los asuntos pendientes para la cesión de los terrenos, aunque con voluntad en avanzar en trámites necesarios para impulsar las obras millonarias, que llevan desde julio pendientes de adjudicación

DIARIO INFORMACIÓN 08/11/2023

Con buena voluntad de las partes, pero sin acuerdos concretos sobre los asuntos pendientes. Así ha acabado la primera reunión a tres bandaspara intentar desbloquear la construcción de la estación intermodal del TRAM, que se ha celebrado este miércoles en Madrid y en la que han estado representantes tanto de Adif (Administrador de infraestructuras ferroviarias), de la Generalitat Valenciana (a través de la Conselleria de Medio Ambiente, Agua, Infraestructuras y Territorio) y del Ayuntamiento de Alicante, además de FGV (Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana). En concreto, han estado presentes el director de Patrimonio y Urbanismo de Adif, Alfredo Cabello; el secretario autonómico de Infraestructuras y Transportes, Vicente Dómine; el gerente de FGV, Alfonso Novo, además del concejal de Movilidad de Alicante, Carlos de Juan, entre otros.

El encuentro para impulsar la intermodal del TRAM no ha permitido llegar a puntos de acuerdo sobre las subsanaciones planteadas por la conselleria en el intercambio del borrador del convenio, según confirman fuentes conocedoras del encuentro. Se sigue sin poner fecha concreta a la cesión de los terrenos ni tampoco se ha concretado la renuncia de Adif al cobro de un posible canon por la cesión de los terrenos. Eso sí, todas las partes han destacado la voluntad de acuerdo. De hecho, está previsto que las administraciones se vuelvan a ver las caras en unas semanas, a principios del mes de diciembre, para intentar avanzar en el desbloqueo de un proyecto impulsado por el Botànic con un presupuesto de licitación de 132 millones de euros, que tiene el contrato de ejecución pendiente de adjudicarse desde el pasado mes de julio.

Adif, según subrayan desde la empresa estatal, ha puesto de manifiesto «la necesidad de establecer una hoja de ruta que defina claramente los pasos a dar por todas las partes, con el objetivo de que el proyecto del ejecutivo autonómico resulte viable y se pueda materializar lo antes posible«. Esa planificación que según subrayan «puede definirse a través de un protocolo (que sería la fórmula elegida inicialmente por la Generalitat) o de los instrumentos que se acuerden tendría por objetivo facilitar la ocupación de los suelos de Adif afectados por la estación tranviaria, de forma compatible con el funcionamiento de la estación ferroviaria». Y es que según resaltan desde Adif se trata de una actuación «compleja, tanto desde el punto de vista patrimonial como técnico, dada la proximidad del proyecto de la Generalitat a la línea férrea y su afección a distintas instalaciones de Adif«.

El proyecto, tal y como recuerdan desde la entidad pública empresarial adscrita al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, deberá someterse al proceso de «autorización administrativa prevista en la Ley del Sector Ferroviario, en la que se regularían las afecciones a instalaciones ferroviarias y al aparcamiento de la estación y sus accesos, que se verían ocupados con las obras, así como las situaciones provisionales».

Asimismo, según han subrayado en la reunión, «la obtención final de los suelos por parte de la administración autonómica debe realizarse siempre de acuerdo con lo que al respecto plantea la Ley de Patrimonio de las Administraciones Públicas«. Es decir, habría dos alternativas posibles sobre la mesa: la expropiación o la compra directa previa desafectación o por la vía urbanística, en ejecución del planeamiento (OI/2, la operación integral que debe desarrollar la intermodalidad y el futuro Parque Central) con su cesión gratuita y obligatoria a la Generalitat a cambio del reconocimiento a Adif de los correspondientes aprovechamientos urbanísticos, que se materializarían en otra ubicación.

Desde la entidad estatal insisten en que, con el «objetivo de acelerar y facilitar el desarrollo del proyecto planteado por la administración autonómica«, se ha ofrecido desde el inicio de las conversaciones, ratificándose de nuevo en la reunión de este miércoles, que «en tanto se obtiene la propiedad se pondrá a disposición de la Generalitat, con carácter inmediato a la autorización de las obras, los terrenos necesarios para la ejecución de las mismas, mediante los instrumentos que contempla la legislación vigente en función de su naturaleza demanial o patrimonial». Eso sí, sin las fechas concretas que reclama Generalitat para desbloquear el proyecto.

Adif, para finalizar, asegura que «continuará trabajando con la Generalitat y el Ayuntamiento de Alicante, como lo ha hecho hasta ahora, para facilitar y definir la hoja de ruta que haga posible la materialización del proyecto de estación tranviaria, mientras se garantiza la funcionalidad y los servicios que se prestan en la estación ferroviaria de Alicante«.

«Pendientes de resolver»

Por su parte, desde la conselleria dirigida por la popular Salomé Pradas han destacado que la reunión ha permitido «avanzar en el contenido sobre el convenio que ha de establecer las bases para ejecutar las obras de la futura estación intermodal de TRAM», eso sí, subrayando que «hay cuestiones que siguen pendientes de resolver«, en alusión a cuestiones como las fechas concretas para la cesión de los terrenos, así como cuestiones económicas como el posible canon.

La conselleria en el encuentro de este miércoles ha reclamado, tal y como hizo en el escrito remitido a Adif a finales de octubre como subsanaciones «establecer un plazo concreto para la cesión de los terrenos y disponer sin necesidad de hacer frente a contraprestación económica a favor del Estado». Además, han trasladado a Adif la necesidad de «no supeditar este acuerdo a decisiones urbanísticas futuras, que deben ser independientes a la ejecución del gran intercambiador«. Finalmente, desde la Generalitat han mostrado su determinación de garantizar técnica y jurídicamente el proyecto, sin duda, de interés prioritario estatal y autonómico.

Tras el encuentro, el secretario autonómico de Infraestructuras y Transportes, Vicente Dómine, ha destacado que el trabajo «para alcanzar las mejores condiciones que permitan ejecutar el gran proyecto que supone la construcción de la estación intermodal, el auténtico corazón del transporte en Alicante, para la que es hoy en día la cuarta provincia de España en cuestión de movilidad y un gran polo turístico e industria». El dirigente popular ha explicado que en el próximo encuentro de diciembre se «seguirá progresando en el proyecto«, a la vez que ha destacado «que la voluntad de las partes es que se adjudiquen las obras a la mayor brevedad y en cuanto se disponga de la cesión de los terrenos».

A su vez, ha expresado, tras las desavenencias públicas por el proyecto tras las declaraciones del alcalde de Alicante, Luis Barcala, de repensar el proyecto, que «la Generalitat y el Ayuntamiento de Alicante le otorgan al proyecto una gran importancia, como lo demuestra el presupuesto de 130 millones de euros que se va a destinar para que la costa y el área metropolitana tengan una conexión directa de alta velocidad con el TRAM, y en un futuro con el Corredor Mediterráneo, que conecta las dos Marinas, las Cercanías del Vinalopó, y las Cercanías de Alicante y Murcia, que hay que mejorar, incluyendo la estación del aeropuerto».

Por su parte, el edil de Movilidad Urbana, Carlos de Juan, ha destacado «la plena sintonía» con el Consell «para impulsar conjuntamente una infraestructura imprescindible para el desarrollo de la ciudad, que permitirá mejorar de forma sustancial la conectividad y coser diferentes barrios».