DIARIO INFORMACIÓN» – 15/07/2011
Si el paso elevado se colapsara los vecinos tendrían que dar un rodeo hasta la Estación para acceder a los distritos del sur de la ciudad.
«Esperemos que no haya un accidente que obligue a cortar el Puente Rojo varias horas porque el lío de tráfico puede ser enorme». Esta es la reflexión que se hacía ayer un vecino del PAU 1 que cruza varias veces al día las vías con su coche para ir al trabajo en el polígono de Babel. Y es que el Puente Rojo se ha quedado como único punto de conexión entre los barrios del norte y del sur en la zona de tránsito ferroviario hasta la Estación tras el cierre del paso a nivel de Ausó y Monzó el martes pasado. Se trata de nueve barrios en los que viven unas 50.000 personas muchas de las cuales utilizan a diario el puente como única posibilidad de conexión entre ellos a no ser que se opte por rodear las vías hasta la avenida de Salamanca.
Según se ha indicado desde la concejalía de Tráfico, sin embargo, «el cierre del paso a nivel apenas se ha notado y el Puente Rojo sigue teniendo el volumen de tráfico habitual», un volumen muy elevado en las horas punta de entrada y salida del trabajo pero que no se habría incrementado en los últimos días dado que el paso a nivel de Ausó y Monzó era cada día menos utilizado por los conductores porque la frecuencia del paso de los trenes era un elemento disuasorio. De hecho, desde Tráfico se ha manifestado que el propio martes se modificaron los ciclos semafóricos de las arterias que confluyen con el Puente Rojo en previsión de que hubiera más vehículos, «pero se vio que el aumento de tráfico es imperceptible y se ha dejado como estaba».
Aunque el paso a nivel ha sido cerrado definitivamente a los vehículos por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), se ha reservado un paso peatonal para facilitar a los viandantes en paso entre los barrios de Princesa Mercedes y San Blas. Este paso peatonal se mantendrá hasta la llegada del AVE prevista para 2012 cuando se suprimirá por completo.
Los vecinos de la zona consideran que la supresión del paso a nivel «era algo anunciado que teníamos claro que se tenía que hacer» en palabras del vicepresidente de la Asociación de vecinos de la Florida y miembro de la Plataforma Renfe, José María Hernández Mata. «El cierre era imprescindible para poder acometer las obras para la llegada del AVE a la ciudad, y no había más remedio, aunque nosotros queremos que no se pierda el paso a nivel en el futuro» ha señalado el representante vecinal, para añadir que «con el tiempo cuando se lleven a cabo las obras del soterramiento, nosotros queremos que se elimine el Puente Rojo que ya no será necesario y que supone una barrera para los barrios de esa zona. Queremos que la Gran Vía pase por abajo y que arriba se cree una rotonda que distribuya el tráfico».
Desde la Asociación de Vecinos La Vía, su presidente, Mariano Pastor, señalaba a este respecto que es necesario que las obras se realicen en los plazos previstos porque en la actualidad, con el Puente Rojo como única conexión entre el norte y el sur de las vías, «muchos barrios van a sufrir más problemas de tráfico y se quedan más aislados».
Por otra parte, las asociaciones de vecinos de la zona han pedido al Ayuntamiento que los trabajos que se van a llevar a cabo en las vías se realicen «con cuidado para evitar molestias, que los camiones vayan tapados y no se levante mucho polvo porque allí viven muchos vecinos y las obras tienen mucha envergadura» en palabras de Hernández Mata.
De momento, tal como recogía recientemente este diario, el Ayuntamiento estudia algunas de las alternativas planteadas por las asociaciones de vecinos entre las que se encontraría la construcción de un vial de conexión entre San Blas y Princesa Mercedes cuando las vías se encuentren soterradas a la altura de la calle Gutiérrez Mellado. Para ello, tal como indicó el concejal de Tráfico, Juan Seva, se tiene que contar con la autorización de ADIF y finalizar la primera fase de la obra prevista para finales de año.