LA CRONICA VIRTUAL – 08/10/2011
Alicante Vivo rechaza la «amenaza» y denuncia que la empresa pública «atenta contra el patrimonio».
Según Adif, «modificar ahora la programación de los trabajos para conservar los muelles imposibilitaría que en 2012 llegue la alta velocidad a Alicante». La empresa asegura que el Ayuntamiento ha tenido «en todo momento conocimiento exacto y detallado de los avances y desarrollo del proyecto».
Adif sale al paso de las declaraciones del concejal de Imagen Urbana del Ayuntamiento de Alicante relativas a que los muelles de carga de la estación de Alicante, que se encuentran en la zona norte paralelos a la calle Bono Guarner, serán declarados Bienes de Relevancia Local.
Adif ha emitido uncomunicado para puntualizar que tiene «el compromiso en todas sus actuaciones de conservar y proteger todos aquellos inmuebles que han sido catalogados al efecto, con el estricto cumplimiento de la normativa. En Alicante, los muelles situados en la zona norte de la estación, paralelos a la calle Bono Guarner, no han sido hasta la fecha calificados con ningún nivel de protección. Sólo está protegido el edificio de viajeros con un grado de protección P (parcial), en concreto, la estructura metálica tipo Ponceau que cubre el edificio».
«Esta posible declaración de bien protegido por parte del Ayuntamiento de Alicante respondería a un claro cambio de opinión que pretendería modificar un proyecto que se encuentra ya en avanzado estado de ejecución, y que pondría en grave riesgo la llegada de la alta velocidad a la capital».
En este sentido, en cumplimiento al artículo 7.3 de la ley 39/2003, con fecha 2 de julio de 2007, Adif envió al Ayuntamiento de Alicante el extracto del Proyecto Básico de la obra “Accesos a Alicante. Fase II.” En los planos de trazado que se incluían en dicho documento, se observa claramente que el vestíbulo de conexión con el vestíbulo actual de la Estación ocupará una superficie en la que actualmente se ubican las naves/almacén que el Ayuntamiento pretende ahora proteger. Obviamente, la construcción de tal vestíbulo conllevaba la necesidad de demoler las naves. Además, ante el incremento de viajeros que supone la llegada de la alta velocidad, hay que dotar y adecuar ese espacio para aumentar los servicios de taxis, autocares y zona de abastecimiento de trenes, entre otros.
«En el escrito de alegaciones del Ayuntamiento de Alicante de fecha 3 de agosto de 2007 -afrma Adif-firmado por la entonces concejala de Urbanismo y hoy alcaldesa de la Ciudad, el Ayuntamiento de Alicante no hizo salvedad alguna a la demolición de tales naves, por lo que Adif ha redactado los proyectos constructivos y los programas de obra subsiguientes partiendo de la hipótesis de que las naves/almacén serían demolidas. Así pues, desde julio de 2007, el Ayuntamiento de Alicante es perfecto conocedor de la necesidad de demoler las naves».
«Hasta la fecha, el Ayuntamiento no ha previsto en ningún documento el mantenimiento de los muelles ni ha requerido por escrito su conservación a Adif. El Plan General de Ordenación Urbana provisional, aprobado por el Pleno del Ayuntamiento, no contempla la conservación de las naves/almacén y tan solo hace mención al edificio de viajeros».
Ante «la pretensión del Ayuntamiento de protección de los muelles como Bienes de Relevancia Local, Adif se vería en la necesidad de modificar los proyectos y programación de las obras de accesos de los viajeros a los trenes y la ordenación del entorno, lo que imposibilitaría que la alta velocidad llegue a Alicante en 2012».
Negocio con el suelo
Por su parte, desde la Asociación Cultural Alicante Vivo ha reaccionado contra la amenza de Adif y rechaza «perder uno de nuestros últimos tesoros en pie, pese a que el reconocimiento del valor de este conjunto ha generado una voluntad de conservación en el Ayuntamiento de Alicante y otras entidades reconocidas como la Universidad de Alicante, el Colegio de Arquitectos y el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos».
«Justifican su actitud en el hecho de que los tinglados no se hayan protegido hasta ahora, por lo que para ellos son totalmente prescindibles aunque el Ayuntamiento pretenda ahora incluirlos en el catálogo. Si estuvieran protegidos, exigirían la retirada de la ficha, como hicieron con el Silo de San Blas. Y en el futuro, cuando la Estación no les sirva y quieran colocar su macro-centro comercial (que no estación) podemos anticipar que seguramente sucederá lo mismo y alegarán incompatibilidades con el proyecto para desprotegerla y liquidarla», señala Alicante Vivo.
Según el colectivo alicantino, «el supuesto compromiso que afirman tener con el patrimonio se ve plasmado en su actitud con estos tinglados: su desaparición no figuró jamás en su proyecto de Acceso Provisional del AVE a Alicante, pero ahora pretenden modificarlo para incluir su derribo. Es paradójico que cuando se pidió conservar el Silo de Harinas Magro, afirmaran que un proyecto aprobado e iniciado no era susceptible de ser modificado. Lo posible y lo imposible en este caso sólo lo marca la capacidad de hacer negocio con el suelo que ocupa nuestro esquilmado patrimonio».
«Adif falta a la verdad y manipula la opinión de la ciudadanía al afirmar que en los planos de trazado del “Proyecto Básico de la obra “Accesos a Alicante. Fase II.” se observa claramente que el vestíbulo de conexión con el vestíbulo actual de la Estación ocupará una superficie en la que actualmente se ubican los tinglados y que “Obviamente, la construcción de tal vestíbulo conllevaba la necesidad de demoler las naves.” Adjuntamos el plano de su proyecto en el que se ve claramente que los tinglados no se ven afectados y el vestíbulo de conexión los bordea para conducir a los viajeros al hall de la Estación, por lo que no está implícito de ningún modo que sea necesaria esta demolición».
Para Alicante Vivo, «a afirmación de Adif de que si no se derriban los tinglados no podrá llegar el AVE en 2012 es una total amenaza al Ayuntamiento para depositar sobre ellos la responsabilidad de su incompetencia, improvisación, mala previsión y absoluto desprecio por nuestro patrimonio. El Ayuntamiento de Alicante y la Generalitat, ambos miembros de la sociedad Avant y con la capacidad para establecer las máximas figuras de protección de patrimonio, no pueden dejar de defender nuestros intereses (conservación del patrimonio y llegada del AVE) atendiendo a una amenaza injustificada de este tipo. Manteniendo los tinglados, los trenes no tendrán ningún obstáculo para sus vías o andenes, por lo que si de verdad apuestan por Alicante, no les debe temblar la mano para proteger con claridad y rotundidad estas magníficas naves».