LA VERDAD/LAS PROVINCIAS – 09/12/2011

Aseguran que el cierre del paso a nivel de Ausó y Monzó perjudica a los comerciantes y piden un vial para los peatones y vehículos. 

El cierre del paso a nivel de la calle Ausó y Monzó por las obras del soterramiento de las vías del tren para permitir la llegada del AVE a Alicante ha unido a los vecinos de La Florida y a los comerciantes de la zona afectados por las obras, que han reducido sus ventas considerablemente y en algunos casos incluso se han visto obligados a cerrar. Esta situación ha llevado a ambos colectivos a exigir a la sociedad Avant que impulsa el soterramiento y al Ayuntamiento que, una vez concluida la obra, se mantenga una vía de conexión entre Ausó y Monzó, en el barrio de Princesa Mercedes, y los de Santo Domingo y San Blas.

El portavoz de la asociación de vecinos La Voz de La Florida, José María Hernández Mata, refiere que la previsión de la empresa pública Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF), dependiente del Ministerio de Fomento, que ejecuta las obras, es que tras la desaparición del paso a nivel la unión entre los barrios se haría peatonal mediante un pequeño paso elevado.

No obstante, los vecinos y comerciantes reclaman que se establezca una vía de conexión que permita también el tránsito de vehículos para poder reactivar la economía de la zona que pasa por sus peores momentos. En cualquier caso, Hernández Mata señaló que la previsión de Avant es que las obras estén totalmente acabadas en el primer trimestre de 2013, por lo que hasta entonces la conexión entre los barrios permanecerá cerrada.

En todo caso, la salida de los trenes a la superficie tras recorrer el tramo soterrado, obligará a realizar la conexión entre Ausó y Monzó y Santo Domingo a través de una vía que se retranquearía hacia el puente rojo. Como solución los vecinos han propuesto a los responsables de Avant y al concejal de Tráfico del Ayuntamiento, Juan Seva, que se realice una conexión viaria para peatones y vehículos entre la rotonda prevista junto a la calle Gutiérrez Mellado, a la altura de la urbanización Villa Teresa, que enlazaría con Ausó y Monzó . Una alternativa que piensan defender para que no se vean afectados los comerciantes.

Los comerciantes de la calle Santo Domingo refieren que, desde que empezaron las obras, ha habido momentos en los que además de estar el paso cerrado incluso a peatones «todo los que nos llegaba era polvo, ruido y molestias por el paso de los camiones de gran tonelaje», afirma Toñi, empleada del bar restaurante Santo Domingo que afirma que «hasta la máquina de expender tabaco se estropeó por la cantidad de polvo que entraba en el local», y a añade que la situación «ha mejorado un poco desde que dejan pasar a los peatones».

No obstante, el tramo de la calle Santo Domingo entre el paso a nivel y la rotonda del poeta Vicente Mojica presenta un aspecto desolador, sobre todo por los establecimientos que permanecen cerrados y que exhiben carteles de alquiler de los locales. Como consecuencia de la crisis y de las obras del soterramiento, algunos de ellos han cambiado de ubicación, como es el caso de Neumáticos Farina, en cuya fachada se puede leer un cartel que indica que por las obras se ven obligados a atender a sus clientes en la avenida de Orihuela. Otros en cambio mantienen las puertas cerradas con carteles de «Se alquila», bien para establecimiento o como almacén, entre ellos la casita que ocupaba el restaurante chino La Luna, o la tiende 24 horas Sol i Lluna.

Parque urbano

Hernández Mata señala que «aunque no tengamos la nueva estación subterránea, nos han prometido los que se van, pero que hablan también por boca de los que se quedan, que en el primer trimestre del 2013 ya no habrá vías en superficie y estará disponible toda la zona liberada para la realización del tan deseado parque urbano que además nos permitirá de forma asumible y blanda, conectarnos con los barrios limítrofes al otro lado de las actuales vías».

Por ello, el representante vecinal recuerda que para ello el Ayuntamiento tiene que tener todos los proyectos urbanísticos aprobados y preparados para su ejecución para poder cumplir con los plazos. Algo que, señala con decepción, no está cumpliendo y advierte que «si esos plazos no se cumplen, se está poniendo en peligro el futuro de este proyecto para nuestra ciudad y en la calle nos encontraremos».

Para esa fecha, en la que no existan vías en superficie y como primera muestra y medida de consenso y de que se cumplen las promesas, debe restituirse el anterior paso de Santo Domingo con Ausó y Monzó, por encima del túnel que actualmente están techando y hasta tanto en cuanto no urbanicen la calle Tarrasa».