LA VERDAD/LAS PROVINCIAS – 21/03/2012
Los vecinos exigen que se elimine de su actual emplazamiento, mientras que EU lo defiende y el PSOE propone buscarle alternativas.
La diversidad de reacciones que ha generado el anuncio de que el Puente Rojo será desmantelado cuando culmine el soterramiento no ha dejado indiferente al Consistorio. La polémica en torno a si se debe mantener la estructura o derribarla es ya antigua, pero se ha reavivado ante la constatación de que la urbanización del nuevo sector que surgirá en el espacio liberado no contempla su permanencia. Especialmente tras las reuniones celebradas con la sociedad Avant, impulsora del soterramiento de las vías del tren a su entrada en la ciudad, que ha sido la primera en plantear el derribo del Puente Rojo.
Ante esta disparidad de opiniones, el Ayuntamiento de Alicante se ha mostrado dispuesto a negociar para alcanzar una solución consensuada, que puede pasar por el traslado del Puente Rojo a otro lugar, como piden algunos colectivos, su derribo definitivo, como reclaman otros, o incluso su mantenimiento.
Así lo explicó ayer la concejal de Urbanismo y portavoz del equipo de gobierno, Marta García-Romeu, que señaló que el Consistorio «escuchará» las opiniones y «estudiará si es conveniente la reutilización, el traslado del Puente Rojo o su mantenimiento, aunque partimos de la base de su retirada, que es lo que se ha establecido en el planeamiento del OI / 2». Es decir, del sector del soterramiento.
La edil explicó que han sido los vecinos de la zona afectada los que han pedido que se desmantele el Puente Rojo, y se elimine un obstáculo que impide la visión completa del gran parque central. De hecho, la Plataforma Renfe se ha mostrado satisfecha con su desmantelamiento por estos motivos.
Por tanto, al no haber sido una exigencia municipal, el debate sobre los posibles destinos del puente sigue abierto, según García-Romeu. La concejal señaló que «todavía hay tiempo» para tomar una decisión definitiva, ya que aún falta mucho para que el soterramiento de todas las vías de tren esté concluido.
Opinión vecinal y oposición
La opinión de los vecinos de La Florida, y especialmente de los que residen en las viviendas que se hallan a escasos metros del puente, «es que desaparezca». Así lo ha manifestado el portavoz de la asociación de vecinos , José María Hernández Mata, que calificó esta obra de ingeniería de «mamotreto» y refirió que, en su momento, cuando se hizo el puente en la época de Joan Lerma como presidente de la Generalitat, «se aceptó porque no hubo más remedio».
Defiende que se soterre el tramo de la Gran Vía que discurre por el actual emplazamiento del Puente Rojo, donde está prevista la instalación de una plaza elíptica que en su mayor parte será de zona verde, que se integrará con el gran parque central que se realizará en los terrenos liberados con el soterramiento de las vías del tren, que es el principal objetivo de la Plataforma Renfe y los vecinos.
Hernández Mata hizo hincapié en que «son muchos los residentes que se quejan del ruido que provoca el tránsito de los vehículos a motor cuando pasan por las juntas de dilatación y producen un traqueteo constante que sufren los vecinos ». Además, considera que la actuación que se haga en esta zona debe hacerse con vistas al futuro, y añadió que «mantener el Puente Rojo no es una alternativa, pues lo único que representaría es una pantalla de hormigón que distorsionaría la perspectiva del parque».
La posibilidad de desmantelar el Puente Rojo ha sido rechazada por el portavoz de Esquerra Unida (EU), Miguel Ángel Pavón, que anunció la semana pasada que el grupo parlamentario de IU presentará en el Congreso de los Diputados una iniciativa para que no se desmantele el Puente Rojo y se apueste por su protección e integración en el parque central de la futura estación intermodal.
Por su parte, la portavoz del PSOE, Elena Martín, propone que se estudie la posible reutilización de las estructuras del Puente Rojo, para ser instaladas en otros lugares de la ciudad. Considera que su ubicación actual no es la más adecuada, porque ocasiona molestias a las viviendas próximas. Sin embargo, señala que debe estudiarse si es viable aprovechar, total o parcialmente, esta infraestructura.