LA VERDAD/LAS PROVINCIAS – 13/03/2013
Propone al Ayuntamiento que divida el proyecto en fases temporales y empiece por la situación actual, en la que existe aún un tramo en superficie.
Las dificultades económicas para sacar adelante el proyecto final del soterramiento, que contempla enterrar todas las vías del tren a su paso por Alicante, pueden hacer que esta actuación tarde aún varios años en ejecutarse. El gran parque central y la Estación Intermodal son, en estos momentos, un sueño a medio o largo plazo ya que se ha primado la llegada a la ciudad del AVE, aunque sea en condiciones precarias.
Una situación que asume incluso el Ministerio de Fomento, a juzgar por la solicitud que le ha hecho llegar, a través de la Dirección General de Ferrocarriles, al Ayuntamiento de Alicante. En su informe sobre la Operación Integrada número 2 (OI/2), que es la ordenación urbanística de los terrenos liberados tras el soterramiento, Ferrocarriles le pide al Consistorio que tenga en cuenta la «fase actual» en la que se encuentran estos terrenos y que adapte el planeamiento a esta situación, en vez de centrarse en lo que ocurrirá cuando todas las vías vayan bajo superficie. Es decir, que tenga en cuenta que no va a poder construir de momento en las zonas que aún están ocupadas por vías ni, hace hincapié, en sus zonas de servidumbre. Y que todo esto quede reflejado como una primera fase de las obras de la OI/2.
«Actualmente hay un tramo del canal de acceso de unos 900 metros de longitud ya construido. En la primera fase el AVE accederá a Alicante en una estación provisional en superficie, tras recorrer la parte soterrada ya construida del canal de acceso», recuerda Fomento. Circunstancias que deben tenerse en cuenta al aprobar la OI/2 si no se quiere que el plan duerma el sueño de los justos hasta que se termine el soterramiento por completo.
Además, añade Fomento, «todavía no se ha iniciado las actuaciones para la construcción de la variante de Torrellano. Hasta que no se ejecute, las vías de la línea Alicante-Murcia también penetrarán en superficie por el canal de acceso, por lo que no se podrán liberar estos terrenos».
Sin embargo, advierte de que el Plan Especial del soterramiento «parece reflejar una situación final del sector con el soterramiento acabado, pero no la situación actual (con una fase del canal de acceso construida) o las posibles fases futuras». Y de que «tampoco se define el estado actual del ferrocarril». A su juicio, el plan «debería reflejar la situación actual, explicitando que las protecciones al ferrocarril (las zonas de servidumbre en torno a las vías no soterradas) seguirán vigentes hasta que se desarrolle la operación de integración del mismo (o sea, el soterramiento completo)».
Desde la Concejalía de Urbanismo explican que lo que solicita Fomento es que se incorporen al proyecto de la OI/2 fases de urbanización previas al soterramiento completo de las vías. Es decir, que se adapte el proyecto para ejecutar inicialmente aquellas zonas que actualmente están liberadas y se deje para después las que están todavía ocupadas y sus zonas de servidumbre.
Unas exigencias que el Ayuntamiento no está obligado a cumplir de forma inmediata, dado que el plan especial que se envió a Fomento para su estudio es «todavía una versión preliminar, que no es preceptivo que reciba informes», explican en Urbanismo. No obstante, es bueno conocer la opinión de Fomento al respecto, ya que así se pueden solventar los fallos antes de la versión definitiva, que sí que tendrá que ser sometida a informes de las administraciones. Si no se solventan, lo más probable es que Fomento vuelva a mencionarlas en su informe sectorial.
En clave positiva, Ferrocarriles admite en su informe que el Ayuntamiento ha logrado subsanar las deficiencias que Fomento encontró al plan de reforma interior (PRI) que se aprobó en 2005, y que le valieron dos informes negativos.