LA VERDAD/LAS PROVINCIAS – 06/06/2013
El presidente del operador se limita a decir que «nada impide pensar que la línea no funcione en Hogueras» y Cámara y Coepa siguen pidiendo billetes a 80 euros.
Apenas dos semanas faltan para que, en teoría, se inaugure la nueva línea del AVE Madrid-Alicante, ya que Fomento trata por todos los medios que Adif, el contratista principal y las subcontratas tengan la obra finalizada antes del día 20, fecha señalada. Sin embargo, ayer, el operador comercial ferroviario en España, Renfe, que depende del propio Ministerio no despejo la incertidumbre sobre tan histórico acontecimiento para la provincia de Alicante.
El presidente de Renfe, Julio Gómez Pomar, se limitó a decir, al ser preguntado ayer por esta línea de alta velocidad en concreto, que no hay nada que haga pensar que esa no vaya estar en funcionamiento para la fiesta de las Hogueras de San Juan, como está previsto.
Gómez anunció que a finales de junio el Consejo de Administración de la operadora pública adoptará la segregación de la compañía en cuatro sociedades, para que el Consejo de Ministros pueda aprobarlo en julio. De las cuatro sociedades, una se dedicará a transporte de viajeros, otra a mercancías, una tercera a mantenimiento y la última a alquiler de material rodante, explicó Gómez Pomar en un acto organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE).
Asimismo, para finales de julio o principios de agosto se elevará al Consejo de Ministros la normativa sobre cómo se llevará a cabo la liberalización ferroviaria, «para tener un criterio de cómo ir procediendo», ha añadido. Rehusó dar un plazo de cuándo va a haber competencia real de líneas ferroviarias en España, pero recalcó que ésta es buena «si es buena para los ciudadanos, lo pase mal quien lo tenga que pasar».
Ni una palabra más sobre la línea de Alicante, cuya adjudicataria y las subcontratas trabajan noche y día desde mediados de abril para llegar a tiempo, tras la confirmación de anuncio, el día 1 de ese mismo mes, por parte de la ministra de Fomento, Ana Pastor, que giró visita a las obras en la estación de Alicante.
Renfe suprimió a mediados de mayo la venta de billetes de ida y vuelta con Madrid desde el día 23 de junio. Ni en ventanilla ni por internet se puede adquirir un billete en el corredor ferroviario más rentable de España y en plenas fiestas de Hogueras y la precampaña turística de verano. Es más, publicita en su web que, a partir de esa fecha, se puede hacer transbordo por Valencia a través de los servicios Talgo, Euromed o Regional. Una alternativa de viaje que alarga en más de dos horas la ruta y la encarece notablemente. No le han valido a Renfe ni al Ministerio las críticas abiertas que en las últimas jornadas le han lanzado el presidente de Ineca, Joaquín Rocamora, y la presidenta de los hoteleros de Alicante, Cristina Rodes, sobre la falta de información acerca de frecuencias, horarios y precios. El silencio de los políticos es casi total, así como el de los máximo representantes empresariales de Cámara y Coepa. Estas dos instituciones, sin embargo, mantienen su propuesta de que el billete no puede superar el precio medio de los 78,84 euros teniendo en cuenta el reducido peso de viajes por motivos de trabajo o negocio, la menor importancia del turismo cultural o el menor gasto turístico en Alicante (87 euros). Quieren 184 trenes a la semana como frecuencia mínima.