LA VERDAD/LAS PROVINCIAS – 14/06/2013
El análisis de la UA insiste en la creación de una conexión directa con El Altet y el Tren de la Costa para multiplicar el efecto de la nueva línea. El AVE a Alicante permitirá generar dos mil empleos y tendrá un impacto de 70 millones anuales en la provincia.
La llegada de la Alta Velocidad a Alicante no supone el final, sino el principio de una serie de potencialidades que la provincia tendrá que explotar los próximos años para recuperar la inversión realizada en la línea. Los efectos serán muy beneficiosos, ya que la posibilidad de conectar la playa con Madrid en dos horas y veinte minutos (poco más de dos horas desde enero, según Fomento) aumentará un 40% el número de pasajeros a la provincia, hasta 2.250.000, y supondrá un impacto económico inicial de 70 millones de euros anuales, con la creación de hasta dos mil empleos. Son las estimaciones de un estudio realizado por la Universidad de Alicante que fue presentado ayer por los consellers de Economía, Máximo Buch, e Infraestructuras, Isabel Bonig, a la plana mayor del empresariado alicantino.
El denso informe desgrana las potencialidades de la línea, ofrece consejos para atraer más turistas a la costa alicantina (hoy por hoy, el principal sector económico) y reclama una mayor inversión para complementar la Alta Velocidad. No se olvida de la conexión directa con El Altet y la culminación del Tren de la Costa que una Alicante con Valencia. Con estas dos infraestructuras complementarias, el AVE aumentaría un 19% las cifras aportadas ayer por los representantes del Consell.
Remarca que la mayoría de estaciones europeas conectadas por Alta Velocidad tienen un esquema de intermodalidad para complementar el tren con autobuses, Cercanías y tranvía. Un proyecto que en Alicante se ha quedado colgado. Por el momento, Bonig confirmó que los pasajeros de Alta Velocidad podrán utilizar gratuitamente el Tranvía hasta Benidorm, como ya avanzó este diario.
Todos los sectores económicos de la provincia se verán beneficiados de la nueva conexión ferroviaria, pero especialmente el turismo. A los atractivos de la provincia se sumará una conexión cómoda y rápida con la capital económica del país, lo que propiciará mayores movimientos en el turismo de congresos y negocios. En Lleida, por ejemplo, estas estancias se triplicaron desde la entrada en funcionamiento de la Alta Velocidad hasta Cataluña.
«Creo que vamos a conseguir resultados realmente mejores de los que estamos previendo actualmente», manifestó el conseller Buch. En Valencia, como referencia, hubo un aumento de los viajes de trabajo de casi un 25 % con la llegada del AVE.
Málaga dio la vuelta
A este respecto, Buch estimó que en Alicante , una provincia eminentemente turística, se podrán «superar los resultados» que se lograron en «Valencia y Málaga como puntos de comparación de lugares donde ya está llegando el AVE». La ciudad andaluza superó a Alicante en pernoctaciones por este tipo de turismo desde la llegada de la Alta Velocidad en 2007.
El turismo de negocios y congresos supondrán un nuevo nicho económico que sumar al perfil del visitante habitual a la provincia, más familiar. De hecho, el informe realizado por el profesor Armando Ortuño incide en la necesidad de tener una «mayor sensibilidad a precios frente a frecuencias» y pide a Renfe una política de descuentos promocionales, con especial incidencia en las familias.
Por su parte, los visitantes vinculados al golf, el vino y la cultura también deben ser objetivos de la provincia, por cuanto que su nivel adquisitivo es mayor y dejan más dinero en destino. Respecto a los primeros, reclaman ofertas que les permitan desplazarse por toda la provincia, puesto que un 60% de los jugadores practica su deporte en dos o más campos del entorno. Sería también un impulso para el ‘rent a car’, puesto que un tercio de los vehículos alquilados en Málaga lo son por golfistas.
En cuanto al turismo cultural, el informe echa de menos un gran centro de referencia en las inmediaciones de la estación término, por lo que reclama la creación de un espacio emblemático en los terrenos liberados por el soterramiento de las vías. La planificación urbanística de esta zona está todavía por definir y, a juicio de los autores del informe, debería incluir un nuevo museo que atraiga a los visitantes. En Metz, por ejemplo, hay una extensión del Centro Pompidou de París que lleva 500.000 visitantes al año. El Marq vende 150.000 entradas anuales.
La ruta de los castillo del Vinalopó podría ser también un foco de atracción, similar a los que tiene el valle del Loira francés o la Renania alemana. Para este sector, unido al vinícola, sería necesario complementarlo con servicios de autobuses y Cercanías.
Lo que no toca el informe es el sector de cruceros, en el que se podría ofertar a los visitantes vía marítima excursiones diarias a Madrid o, a la inversa, que Alicante se convierta en base de cruceros con billetes desde el AVE en Madrid y ‘handling’ directo al barco.
Mil opciones que, confían las autoridades, los empresarios alicantinos sepan explotar. «El AVE llega para quedarse y a partir de ahora hay que sacarle el máximo partido», sentenció Buch.