DIARIO INFORMACIÃN» – 18/06/2013
Las organizaciones de la provincia estarán «vigilantes» para que Fomento cumpla su promesa de recortar aún más el tiempo de viaje.
Con años de retraso y con una velocidad menor de la esperada -al menos durante los primeros meses- pero el AVE entre Madrid y Alicante ya es una realidad y es el momento de sacarle todo el partido posible. Ése es el espíritu con el que los empresarios recibieron ayer el primer convoy de la nueva línea de alta velocidad entre la capital y la provincia, convencidos de que la nueva infraestructura puede suponer un buen revulsivo para la economía local, sobre todo a medio plazo.
«Es una herramienta de productividad y estoy convencido de que sabremos sacarle mucho provecho, como en su día hicimos con la autopista AP-7 o como seguimos haciendo con el aeropuerto», señalaba ayer el presidente de Coepa, Moisés Jiménez, minutos antes del acto inaugural. Eso sí, ni el espíritu constructivo y ni la «alegría» del momento impidieron que Jiménez y otros muchos de los empresarios presentes mostraran también su descontento por el tiempo perdido: «Estoy seguro de que más de uno acabará sofocado cuando vea que es la línea más rentable del AVE y que tendría que haber llegado mucho antes», insistió el presidente de la patronal.
Por eso, las organizaciones de la provincia tampoco piensan bajar la guardia y van a exigir a Fomento que cumpla su promesa de rebajar el tiempo actual hasta las dos horas y cinco minutos. «La ministra ha cumplido la fecha y los precios también están dentro del rango que consideramos adecuados, vamos a darle cuatro o cinco meses de margen pero estaremos vigilantes», aseguró el presidente de la Cámara de Comercio de Alicante, José Enrique Garrigós.
Conexiones con la provincia
En cualquier caso, los empresarios también tienen claro que los resultados finales dependerán del trabajo que se realice desde la propia provincia. «Será un agente dinamizador muy importante para el turismo y para otros sectores pero todo está también en nuestras manos, en lo que seamos capaces de desarrollar a partir de aquí», razonaba el máximo responsable de Cepyme, Cristóbal Navarro. Por ejemplo, para el presidente de la Federación de Obra Pública (FOPA) y consejero delegado de Ecisa, Manuel Peláez Robles, gran parte del éxito dependerá de que se consiga conectar adecuadamente la estación del AVE de Alicante con los principales municipios de la provincia, como Benidorm o Torrevieja.
Algunos organismos ya se han puesto manos a la obra, como la Institución Ferial Alicantina (IFA) que ya tiene avanzada la negociación para ofrecer packs conjuntos que incluyan el billete de tren y la entrada a alguno de los conciertos que organiza este verano, según explicó a este diario su director general, Antonio Galvañ. A más largo plazo, también se plantean descuentos para los clientes de la institución e incluso se baraja algún tipo de acuerdo para potenciar la celebración de congresos en el recinto. Además, Galvañ también confía en acercar a IFA el actual apeadero de la línea de cercanías entre Alicante y Elche, lo que permitiría tener una conexión directa ferroviaria entre el recinto y la estación del AVE.
Fines de semana
El sector hotelero también trabaja ya para conseguir que la llegada de la alta velocidad le ayude a recuperar el mercado nacional, clave para elevar la ocupación fuera de la temporada alta. «Los clientes nacionales son los que pueden venir de fin de semana o en los puentes y ahí es donde el AVE supone toda una diferencia. Ahora tendremos las mismas armas que otros importantes destinos que son nuestra competencia directa», explicaba la presidenta de la Asociación de Hoteles de la Provincia de Alicante, Cristina Rodes, en una clara alusión a Málaga y Valencia.
«No va a ser algo inmediato pero estoy convencido de que el AVE también nos va a ayudar a vender más pisos en cuanto la gente empiece a perder el miedo a la crisis. Madrid es un mercado muy importante», apuntaba por su parte el director del Grupo Marjal y miembro de la junta directiva de Provia, Francisco Gómez.
Además de los citados, también estuvieron presentes en el acto inaugural el presidente de la patronal autonómica Cierval, José Vicente González; el de la Asociación Valenciana de Empresarios, Vicente Boluda; el presidente del Consejo de Cámaras de la Comunidad, José Vicente Morata; o el de Pro-AVE, Federico Félix, que ocuparon un lugar destacado en segunda fila. También acudió la presidenta de la Asociación Valenciana del Calzado, Rosana Perán, y destacados empresarios individuales como Antonio Arias (Vectalia), Pedro López (Chocolates Valor), el expresidente de Coepa José Luis Montes Tallón, Juan José Fornés (Masymas), Rafael Martínez Berna (CHM) o Luis Consuegra, en representación de Mercadona.
Ausencias forzadas
No obstante, también hubo cierto malestar porque el rígido protocolo de Fomento y la Casa Real impidió que la representación empresarial fuera más amplia, como se esperaba en una ocasión tan especial. Entre las ausencias destacó la del expresidente de Coepa y actual responsable del Instituto de Estudios Económicos de la Alicante (Ineca), Joaquín Rocamora, que ha sido una de las organizaciones más activas en la reivindicación de esta infraestructura. «Entendemos que no querían un acto multitudinario por motivos de seguridad y, aunque hubiéramos podido solicitar que nos invitaran, ya tenía otros actos programados», aseguró ayer, conciliador, el propio Rocamora, para quien lo más importante es que el AVE «ya esté en Alicante». También hubo decepción por la rapidez con que se marcharon el presidente del Gobierno y el resto del séquito oficial y por los discursos «de casete» que pronunciaron, en palabras de un destacado empresario, que no conectaron con los asistentes.
El Puerto confía en potenciar el turismo náutico y los amarres deportivos
La llegada del AVE también tendrá efectos positivos para el Puerto de Alicante o, al menos, eso es lo que espera su presidente, José Joaquín Ripoll, que ya está trabajando para potenciar el turismo náutico y la oferta de amarres deportivos aprovechando la mayor cercanía con la capital española que aporta la alta velocidad. «Esto propicia que un aficionado madrileño pueda estar a tan sólo dos horas de su barco, que pueda escaparse cuando le apetezca y eso es una ventaja muy importante», apuntaba ayer Ripoll tras el acto que sirvió para inaugurar la línea. Ripoll incluso habló de la posibilidad de aumentar el espacio dedicado a este tipo de amarres en las dársenas si la apuesta llegara a funcionar. En términos generales, destacó la importancia de contar con una conexión ferroviaria de «primera división».