DIARIO INFORMACIÃN» – 05/05/2014
Residentes aseguran que han denunciado el estado de un solar al Ayuntamiento y que no reciben respuesta.
Los excrementos de perros se cuentan por decenas y los vecinos ya están hartos del silencio municipal. Y es que un solar del barrio de Alipark, próximo a viviendas y contiguo al aparcamiento privado de Renfe, presenta una sensación de abandono. «Nadie nos hace ni caso. Hemos denunciado la situación al Ayuntamiento, pero no hemos recibido ninguna respuesta. Y lo peor viene ahora, con la llegada del verano, porque el olor será insoportable», asegura una vecina de la zona.
De hecho, la llegada de las buenas temperaturas ya ha hecho que los olores se perciban con facilidad en el entorno del descampado, que se encuentra entre las calles Rigoberto Ferrer y alcalde Ramón Hernández. Pero los vecinos no sólo se quejan de los malos olores, sino de la imagen que presenta el solar, muy cercano a las viviendas y donde se acumulan decenas de excrementos de perros. «Aquí la culpa es de los dueños, que traen a sus perros a este solar como si fuera el campo», apunta otro vecino.
Pero el citado solar se encuentra en pleno centro de Alicante, a escasos metros de la avenida Aguilera y aún más cerca de varios edificios del barrio de Alipark.
La acumulación de excrementos de perros no es casualidad. No resulta complicado ver a personas adentrarse en el pequeño descampado, junto a sus mascotas que dejan libres de ataduras. «Sueltan a los perros y los ponen a correr, se creen que esto son las afueras de la ciudad o un parque. Pero lo peor es que nos dejan aquí las cacas, para que las olamos y veamos el resto de vecinos», afirma un residente de la zona, que se muestra molesto por la actitud de los dueños de los animales: «Puedo entender que aprovechen este espacio para que sus mascotas corran, pero deberían coger las cacas de sus perros y tirarlas a un contenedor. Es lo mínimo. No les cuesta nada y viviríamos mejor», añade otro vecino.
Propietarios de viviendas próximas al solar aseguran que han denunciado la acumulación de excrementos al Ayuntamiento, pero que no han recibido ninguna respuesta. «Ya lo hemos dicho, pero aquí nadie actúa. Esto cada día es más un riesgo para la salud de todos. Cada vez hay más y más cacas de perros, y tenemos miedo que en el verano el olor sea insoportable. Y peor aún, tememos que aparezcan ratas no tardando mucho», aseguran vecinos indignados con la actitud de los dueños de los perros y con la desidia del Ayuntamiento.