DIARIO INFORMACIÃN» – 30/09/2014
La Plataforma Renfe exige al Ayuntamiento y a Fomento que adelanten los plazos para abrir el paso a nivel
La Plataforma Renfe, organización ciudadana que defiende los intereses de los vecinos y comerciantes que padecen el retraso de más de dos años que acumulan las obras de los nuevos accesos ferroviarios a Alicante, reclamó ayer al Ministerio de Fomento la máxima celeridad en los trabajos para levantar la plataforma de vías sobre el paso a nivel de Ausó y Monzó, un vez que desde el domingo todos los trenes de cercanías que entran y salen de Alicante lo hacen por el túnel del AVE.
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) comenzó e el domingo a retirar vías y traviesas e, incluso, los trenes que van a Murcia y Elche ya han cambiado la circulación aprovechando parte de la infraestructura que conecta el ferrocarril convencional con el Puerto. Pascual Pérez, Joaquín López y José María Hernández, portavoces de la plataforma celebran el paso adelante dado por Fomento, algo que llevan esperando «sesenta años por los problemas de seguridad de los barrios por la cercanía a las vías».
La plataforma apuntó que «ya no hay excusas para levantar las vías en superficie existentes en la zona del antiguo paso a nivel de Ausó y Monzó en San Blas, por lo que el Ayuntamiento tiene que activar lo antes posible la reposición del vial de conexión con el asfaltado para los coches, aceras para los peatones en ambos lados, alumbrado, árboles y el desmontaje de la pasarela peatonal impresentable que llevamos dos años soportando».
El paso a nivel de Ausó y Monzó debía haber estado eliminado y, por lo tanto, con tráfico de vehículos en superficie, en la primavera de 2012 cuando estaba prevista la retirada de las vías. Sin embargo, el parón que sufrieron las obras por los impagos, y el hecho de que el proyecto de las cercanías no se incorporara desde el principio al calendario para la llegada del AVE por falta de presupuesto dieron al traste con la fecha prometida.
La división en dos partes de la ciudad, que afecta sobre todo a los barrios de San Blas y Alipark, cumple cuatro años en octubre. Mientras, los peatones, el 90% residentes de la zona, siguen compartiendo con el paso ilegal de motocicletas y bicicletas una pasarela, en teoría peatonal, peligrosa en días de lluvia e insegura por la noches, dada la poca luz que alumbra el paso.