DIARIO INFORMACIÃN» – 02/01/2015
La zona de Princesa Mercedes sufre el impacto negativo tras cuatro años con las obras del AVE.
«Nos sentimos incomunicados pese a estar a cinco minutos del centro de Alicante. Hemos sufrido y peleado tanto durante décadas con la barrera del tren que esto no va a quedar así», afirma Isabel Molina, trabajadora de un centro de educación infantil en el barrio de Princesa Mercedes. Como otros vecinos y comerciantes, Molina denuncia el eterno aislamiento de la zona, aún más «devaluada y tercermundista», afirman, desde que se cerró hace cuatro años a los vehículos, para la construcción de las vías del AVE, el paso a nivel de Ausó y Monzó. Un cruce peligroso pero que les permitía estar conectados a otros barrios y al centro.
Los residentes tanto en la zona de Princesa Mercedes como en el vecino distrito de San Blas esperan que el Ayuntamiento cumpla con su compromiso de conectar, durante los primeros meses de este año, ambos barrios a través de la rotonda de Santo Domingo una vez que ha entrado en servicio el túnel de entrada a la estación de Alicante para los trenes que proceden de Elche y Murcia. Esto supone la eliminación de todos los obstáculos entre estos barrios tanto para el tráfico rodado como para el tránsito peatonal.
Isabel Molina, que forma parte de la plataforma Renfe, lleva años viendo cruzar las vías a diario a cientos de escolares de San Blas dirigiéndose a guarderías y colegios de Princesa Mercedes, con el consiguiente peligro; a decenas de coches bloqueados por la barrera más de 40 minutos y a otros saltándosela; e incluso, más recientemente, ha sido testigo de la desesperación de motoristas e incluso de conductores que, con coches pequeños, han intentado atravesar la pasarela peatonal que se colocó cuando se cerró el paso a nivel, para no dar la vuelta a todo Alicante. «La zona se ha degradado mucho, es tercermundista, estamos entre catenarias, cascotes y pintadas a sólo 500 metros de El Corte Inglés. Entre el paso a nivel primero y las obras del AVE después, hemos visto cómo esto se ha devaluado». De hecho, un vecino de Princesa Mercedes explicó que la vivienda que compró hace unos años por 120.000 euros cuesta ahora la mitad por la crisis y la situación del barrio, descolgado del resto de Alicante.
«El impacto de las obras ha sido muy fuerte. Llevo aquí toda la vida, y desde que cerraron el acceso a los vehículos por el paso a nivel esto ha dado un bajón bestial. El barrio está muerto, sólo hay que pasar por Ausó y Monzó, y ver todos los comercios que han cerrado. En los bares nunca había sitio y ahora están vacíos. La barrera del tren era tercermundista pero al menos había una conexión con San Blas», afirma otra vecina, Lucía Fernández.
Más de una veintena de establecimientos han echado el cierre en Princesa Mercedes desde que los vehículos dejaron de cruzar el paso a nivel, y otros se han trasladado a otros puntos de Alicante para seguir atendiendo a sus clientes mientras haya obras en las vías, sobre todo negocios relacionados con el motor, neumáticos y vehículos. Entre los que permanecen, comerciantes y restauradores afirman haber sufrido pérdidas de entre el 50% y el 60% en sus negocios. Es el caso del bar Galbis. «En los últimos cuatro años hemos notado una gran pérdida de clientela. Venían muchos trabajadores que cruzaban de San Blas y otros en coche que ya no acuden. Se percibe en general en la vida del barrio. Nosotros, al no tener tránsito de vehículos, tenemos mucho menos trabajo», explicó uno de sus empleados, Juan Galbis.
«Desde que cortaron el paso a nivel es una catástrofe. Ha bajado a la mitad el negocio y se ha devaluado el barrio», explicaron desde un establecimiento al otro lado de las vías, en Santo Domingo, en concreto un comercio de piensos y plantas en la calle Recaredo de los Ríos. También ha cerrado en esta zona un restaurante chino, y varios locales tienen carteles colocados informando del cese de actividad.
En uno y otro lado de las vías la esperanza para salir del aislamiento es la conexión de los dos barrios, y el desarrollo del plan del soterramiento, que contempla el gran parque central.