DIARIO INFORMACIÃN» – 13/01/2015
Adif sólo ha retirado parte de las vías del paso a nivel y la zona se ha llenado de maleza y escombros.
Y ahora qué, ¿otros tres años de espera?, se preguntan vecinos y comerciantes de San Blas y la Florida. Un mes después de que el antiguo paso a nivel de Ausó y Monzó se cerrara para los trenes, los operarios de Adif llevan al ralentí los trabajos para retirar las vías –de hecho ayer no había ningún trabajador en el antiguo paso a nivel– y la zona comienza a dar una imagen de abandono y deterioro más propia de la antiguas escenas ferroviarias del siglo XX cuando las estaciones dejaban de dar servicio, que de los mil kilómetros nuevos de alta velocidad que pretende poner en servicio este año el Gobierno.
La falta de presupuesto para acometer el soterramiento definitivo de los accesos ferroviarios a Alicante puede llevarse, por lo tanto, por delante también la solución provisional que se anunció para acabar con la división en dos de esa parte de la ciudad -barrios de San Blas y Florida-, que llevan años esperando una solución. En concreto, nada se ha vuelto a saber del proyecto para conectar Ausó y Monzó, con la rotonda que se abrió hace un año en la calle Santo Domingo y que debía enlazarse con Princesa Mercedes por encima del túnel del AVE. Mientras, la maleza comienza a campar a sus anchas por el paso a nivel, donde se amontonan las vías retiradas.
Adif dio a principios del pasado diciembre un paso de gigante para eliminar el «punto negro» que significaba el paso a nivel ferroviario con barreras de Ausó y Monzó, en pleno casco urbano de la ciudad de Alicante, que ya es historia. Ya no pasa ningún tren, algo que debía haber ocurrido en la primavera de 2012, pero que se paralizó por las obras del AVE y los recortes presupuestarios. Adif eliminó el «punto negro» y se inició una nueva cuenta atrás: la conexión del ya antiguo paso a nivel con la rotonda del barrio de San Blas que debe servir para que, además de los peatones, la ciudad recupere el tráfico de vehículos y desaparezca la peligrosa pasarela peatonal que se instaló mientras durasen los trabajos.
Las obras consistieron en la prolongación de las vías de Benalúa y Murcia al canal de acceso ferroviario a la estación de Alicante por el túnel del AVE y, por lo tanto, la supresión del paso a nivel que comunicaba la calle de Santo Domingo con las de Ausó y Monzó. Falta ahora lo más importante, el enlace viario entre ambas calles, algo que sigue imposible para los coches y obliga a los peatones a utilizar una peligrosa pasarela.
La solución futura pasa ahora por el acuerdo al que deben llegar Adif y la sociedad Avant.