DIARIO INFORMACIÃN» – 07/03/2015
El desarrollo del proyecto generará 41 millones en impuestos e ingresos anuales de 2,5 millones.
El estudio acústico anexo al plan urbanístico del soterramiento constata que los niveles de ruido superarían los valores legales juntos a las zonas residenciales y, especialmente, en las áreas destinadas a centros docentes. En estos casos, se recomienda la instalación de pantallas antirruido que minimicen las molestias en torno a los espacios educativos.
Aunque el informe sostiene que una vez se concluya el soterramiento total de las vías ferroviarias se amortiguarán los niveles de ruido, estos seguirán superando los niveles. De ahí que también se recomienden medidas para reducir el tráfico y la velocidad, con zonas limitadas a 30 kilómetros por hora, así como el uso de asfalto poroso que reduzca el ruido o tendentes a cubrir total o parcialmente los viales. En cuanto a los edificios de viviendas de entre 8 y 15 alturas se recomienda reorientar la distribución interna de forma que las habitaciones se ubiquen en las zonas internas y junto a la fachada se instalen la cocina o el baño.
El plan urbanístico se aprobará inicialmente en el pleno municipal del lunes. El proyecto desarrolla 468.000 metros cuadrados, de los que 158.000 son para zonas verdes. Se prevén 1.700 viviendas (520 protegidas) y una gran torre de 30 plantas junto a la plaza de la Estrella para oficinas, susceptible de otros usos como el hotelero y comercial. Este último se ubica en la parcela de 68.000 metros edificables destinada a la estación intermodal, dentro de la cual se prevén 25.000 metros para uso comercial.
La ejecución de todo el proyecto, financiado con las plusvalías por la venta de casas, generaría unos ingresos públicos iniciales de 41 millones debido al IVA, el impuesto de construcciones o las tasas urbanísticas, además de unos ingresos anuales para el Ayuntamiento de 2,5 millones en tasas y tributos como el IBI. La prestación de nuevos servicios generará, no obstante, unos costes de más de dos millones al año.
En cuanto a la demolición del Puente Rojo y su sustitución por un paso inferior supondrá un coste de 7,2 millones, de los que 300.000 euros serán por el derribo de la estructura.
Como ya publicó este diario, Adif ha impuesto algunas condiciones, como que no haya láminas de agua o que se mantengan algunas edificaciones que restan espacio al parque central previsto, con un bocado de entorno a 20.000 metros cuadrados.