DIARIO INFORMACIÃN» – 15/03/2015

Las obras para retirar traviesas y catenaria de la antigua entrada ferroviaria vuelven a paralizarse

Tres meses después de que el antiguo paso a nivel de Ausó y Monzó se cerrara para los trenes, los operarios de Adif se han retirado y la zona comienza a dar una imagen de abandono y deterioro más propia de la antiguas escenas ferroviarias del siglo XX cuando las estaciones dejaban de dar servicio, que la de los mil kilómetros nuevos de red de alta velocidad que se pretende poner en servicio este año. Y todo después de que el Ministerio de Fomento se gastara la friolera de 6.000 millones de euros en conectar Madrid y Alicante en alta velocidad ferroviaria, a razón de 12 millones de euros por kilómetro. Esta semana, las traviesas seguían apiladas junto al antiguo paso a nivel para desesperación de lo vecinos.

La falta de voluntad política y presupuesto para acometer el soterramiento definitivo de los accesos ferroviarios a Alicante vuelve a dejar sin fecha la solución que se anunció para acabar con la división en dos de esa parte de la ciudad -barrios de San Blas y Alipark- que llevan años esperando una solución. En concreto, nada se ha vuelto a saber de la ejecución del proyecto para conectar Ausó y Monzó con la rotonda que se abrió hace un año en la calle Santo Domingo y que debía enlazarse con Princesa Mercedes por encima del túnel del AVE.

En Avant tienen el diseño (dos carriles en cada sentido, acera y zona ajardinada), pero Adif no mueve ficha. Adif dio en diciembre de 2014 un paso de gigante para eliminar el «punto negro» que significaba el paso a nivel ferroviario con barreras de Ausó y Monzó, en pleno casco urbano de la ciudad de Alicante. Ya no circula ningún tren, pero todo sigue como cuando circulaban.