DIARIO INFORMACIÃN» – 03/04/2015
El ente alega que los raíles de servicio que mantienen la división de la ciudad son necesarios
El Ministerio de Fomento ha dejado sin retirar en el nuevo acceso ferroviario a Alicante el tramo de vías en superficie que conecta el Puente Rojo de la Gran Vía con la zona del cementerio donde enlaza con la antigua vía convencional y, por lo tanto, impide culminar la unión de las dos partes de la ciudad de Alicante que llevan separadas por las vías más de 50 años. En concreto y según denuncia la Plataforma Renfe, la falta de diligencia del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) impide unir el Pau 1 con la avenida de Orihuela, con lo que bloquea la ejecución de la Vía Parque. De momento no hay fecha para la retirada definitiva de esta vía, ya que, según fuentes del ministerio, junto a la estación hay un almacén para guardar elementos del mantenimiento ferroviario y esta infraestructura se utiliza para acceder al red convencional.
Por otro lado, y en cuanto a la ejecución de la conexión de la rotonda del General Gutiérrez Mellado con la calle Ausó y Monzó, los terrenos están todavía calificados como sistema general ferroviario por lo que la sociedad Avant no puede iniciar todavía la obra hasta que reciba la autorización de Adif. Avant cuenta ya con el proyecto y espera recibir el permiso en breve, pero también debía haber estado desmantelado el paso a nivel en 2012 y se hizo el pasado diciembre. Ahora mismo, la vía que ha quedado entre el Puente Rojo y el cementerio paraliza, por otro lado, el proceso para el desarrollo urbanístico de la zona y el propio parque central.
La falta de presupuesto y voluntad política del Ministerio de Fomento, la Conselleria de Infraestructuras y el Ayuntamiento de Alicante para completar el soterramiento de las vías del ferrocarril en su entrada en Alicante han dejado sin fecha una de las grandes asignaturas pendientes de la Administración con la ciudad. La solución a la división en dos partes que sufre la capital de la provincia prácticamente desde que llegara el tren, y más concretamente desde que se iniciara el fuerte desarollo urbanístico y demográfico de los años 70, que culminaría en la pasada década con el nacimiento del Pau 1, a la derecha del polémico Puente Rojo. Algo que afecta a la movilidad de unos cien mil vecinos.
En estos momentos y tras una inversión cercana a los 1.800 millones de euros –coste del tramo de alta velocidad entre Alicante y Albacete– se han quedado sin fecha la propia demolición del puente (sin soterramiento definitivo no es posible), la finalización de la Vía Parque, que conectaría la Gran Vía con Babel, el enlace de la calle Ausó y Monzó con la calle Santo Domingo y la construcción de la estación intermodal.
El AVE conecta ya en poco más de dos horas Alicante con Madrid, pero todo lo que llevaba consigo la llegada de la alta velocidad, e incluso proyectos anteriores como la Vía Parque, se han quedado sin plazos, lo que deja desconectada una zona de la ciudad donde residen cerca de cien mil personas y será, por otro lado, complicado que pueda ejecutarse ya durante esta legislatura. En este sentido, sigue pendiente de ejecución el tramo que debería enlazar el final actual de la Vía Parque (a la altura del barrio de Rabasa, junto a la avenida de la Universidad) con el que ahora se ejecuta. Este canal intermedio atravesaría la parte superior del Pau 2 y cruzaría a través de las vías del tren soterradas hasta Florida-Babel para dar servicio a los barrios del entorno. Aunque Infraestructuras renunció en 2013 a la ejecución de este tramo pendiente ante la falta de fondos, meses después la consellera Isabel Bonig anunció su intención de retomar la redacción del proyecto pero acaba su mandato sin haberlo resuelto.
Y tres después de que el antiguo paso a nivel de Ausó y Monzó se cerrara para los trenes, los operarios de Adif han culminado esta semana la retirada de traviesas y catenarias –otra cuestión es la vía auxiliar que se ha dejado en superficie– pero la sociedad Avant no tiene todavía el permiso administrativo para iniciar las obras para conectar la calle con la rotonda abierta hace más de un año en la calle Teniente general Gutiérrez Mellado en el barrio de San Blas. La sociedad Avant ya mostrado los planos a los vecinos y sólo falta que Adif mueva ficha.