DIARIO INFORMACIÃN» – 22/04/2015

Residentes en San Blas, Alipark, Benalúa, Princesa Mercedes y el PAU 1 exigen medidas correctoras.

Los vecinos que viven en el entorno de la estación-término del ferrocarril de Alicante (San Blas, Alipark, Benalúa, Princesa Mercedes, PAU 1) han remitido sendos escritos al Ayuntamiento de Alicante y a Adif, gestor de la estación, para denunciar que dos años después de la llegada del AVE, siguen soportando ruidos y vibraciones constantes generados por los trabajos de mantenimiento de los trenes. En concreto, veinte horas, desde las 4 de la madrugada hasta las 12 de la noche. Ruidos que, según los afectados, superan los límites establecidos por la ley tanto por el día com por la noche. Los afectados afirman en su escrito que algunos de estos problemas se podrían solucionar con facilidad, con la insonorización del compresor para limpiar los vagones que produce un molesto ruido superior a los 62 decibelios (el límite está en los 55), cuyo coste ronda sólo los seis mil euros.

Iván Otero, portavoz de los vecinos, denuncia que «llevamos más de dos años luchando contra la pasividad y parsimonia del Ayuntamiento y la Policía Local, además de ADIF y del propio personal de la estación, que en ningún momento se ha puesto en contacto con nosotros ni ha mostrado el más mínimo interés en solucionar el problema». Otero subrayó que «creemos que es absolutamente intolerable que, tras las obras para construir una nueva estación se produzcan semejantes irregularidades que nos impiden vivir en condiciones y tener un mínimo descanso. Es intolerable que no se hayan acometido las actuaciones necesarias tras unas obras que suponemos tuvieron que pasar el correspondiente estudio de impacto ambiental», aseveró el portavoz de los vecinos que forman parte también de la Plataforma Renfe.

En el escrito dirigido a la concejala García-Romeu, los vecinos, que hace un año ya entregaron a Adif más de 400 firmas denunciando la situación, exigen que el Ayuntamiento haga cumplir al Administrador Ferroviario la ley contra la contaminación acústica que, por ejemplo, limita realizar cualquier actividad como la que se desarrolla en la estación entre las 22 horas y las 8 horas el día siguiente. Reclaman también que se actualice el mapa de ruidos de la zona como se exige por la normativa de la Comisión Europea.

Por otro lado, los afectados piden al Consistorio que inste a Adif a insonorizar un compresor que se utilizar para tener energía para el lavado de los trenes y también la ejecución de un estudio de impacto sonoro neutral e imparcial en las viviendas para determinar las fuentes de ruidos que superen los límites legales y establecer medidas correctoras oportunas. En su misiva, los vecinos también han incluido el problema que suponen las vibraciones producidas por la nueva estación eléctrica en los edificios de la calle Bono Guarner.

Plan fracasado
Adif ya puso en marcha, por su parte, en septiembre de 2013 una serie de medidas para tratar de reducir los ruidos que se producen en la estación-término de Alicante, tras la reordenación de los accesos para la llegada del AVE, pero no han sido suficientes. Adif ordenó la eliminación de la megafonía nocturna que anuncia la llegada y salida de los trenes; que el lavado de los cercanías de Elche/Murcia se realizara con los motores apagados, y comenzó a estudiarse una modificación de la zona de aparcamiento de los trenes. Además, se anunció la redacción de una mapa de ruidos.

Otras medidas puestas en marcha fueron la sensibilización a todas las empresas que trabajan en la estación para intentar minimizar la contaminación acústica que puedan producir, instándolas a que la actividad se realice en periodo diurno, siempre que la seguridad a la hora de realizar los trabajos y la necesidad de mantenimiento lo permitieran. Diecinueve meses después todo sigue igual.

La estación término de Alicante atiende directamente a más de 30 trenes AVE, Euromed, Larga Distancia, así como otros tanto cercanías, entre las 6 de la mañana y las 12 de la noche. No obstante, dos horas antes de la salida del primer AVE ya hay actividad.