DIARIO INFORMACIÃN» – 28/05/2015

La Plataforma Renfe pide a Fomento que mantenga la pasarela peatonal para no aislar los barrios

El Ministerio de Fomento ha comunicado a la Plataforma Renfe, colectivo que agrupa a vecinos y comerciantes afectados por las obras para mejorar los accesos ferroviarios de Alicante, que la ejecución de los trabajos para construir el nuevo viario –dos carriles en cada sentido más aceras y zona ajardinada– obligará a cerrar el paso a los peatones durante los tres meses que durará la ejecución de un obra cuyo promotor es la sociedad Avant.

El anuncio ha vuelto a levantar la polémica en la plataforma que representa a los alrededor de cien mil residentes afectados, porque los trabajos obligan a retirar la pasarela peatonal que se colocó para construir el túnel del AVE y que pese a sus malas condiciones sigue prestando un servicio. La alternativa que van a tener los vecinos y todos los alicantinos que cruzan diariamente por el antiguo paso a nivel de Ausó y Monzó es dar un rodeo para pasar de un barrio otro aprovechando el puente rojo de la Gran Vía. La Plataforma Renfe intenta convencer a los rectores de Adif, responsables de la obra, para que se mantenga la pasarela y no llegue a cortar el paso de las personas, pero éstos argumentan que resulta imposible por cuestiones de seguridad.

La última propuesta presentada ayer por los representantes de vecinos y comerciantes es mantener la pasarela –no perjudica a los trabajos en la zona de la glorieta de Santo Domingo– y habilitar un pasillo provisional señalizado en la zona de Ausó y Monzó para llevar a los peatones a otra zona de la calle. El inicio de la construcción del viario parece inminente porque ya se han colocado unas casetas de obra, pero ni Avant, ni Adif han movido ficha de forma oficial ni comunicado una fecha concreta.

Los vecinos de los barrios afectados por la remodelación de los accesos ferroviarios a Alicante llevan ya casi tres años esperando la conexión entre Princesa Mercedes y San Blas y ahora ven como los trabajos se van a prolongar, como mínimo, hasta septiembre, aunque serán menos duros que cuando se hizo la entrada del AVE y el polvo se colaba por todas las rendijas en el verano de 2012.

La plataforma volvió a reunirse ayer con la sociedad Avant para tratar de ir cerrado los flecos de esta obra y otros temas pendientes como los plazos del plan urbanístico a desarrollar sobre los terrenos soterrados –el planeamiento sigue en Valencia donde todo se ha ralentizado tras la debacle electoral y en dos semanas llega un equipo nuevo ajeno al proyecto–. Se habló también de la ansiada estación intermodal –proyecto enterrado esta legislatura por la falta de fondos– y de la necesidad de acabar con los ruidos en la estación.